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Por Juan Bergelin - Satisfacción. Ese fue el leitmotiv que se encargaron
de hacer trascender los funcionarios del gabinete económico después de la
reunión que realizaron ayer en la Casa Rosada para evaluar el resultado de la
batería de medidas que lanzaron el viernes para frenar la corrida cambiaria. El
cierre prácticamente estable del dólar, sin que el Banco Central tenga que
intervenir con ventas fue lo que llevó tranquilidad al Gobierno y los motivó a
descartar tomar nuevas medidas, al menos en el corto plazo. El único dato que
encendió las luces amarillas en la reunión fue la inflación esperada para este
mes, que si bien será más baja que la de abril, va a ser mayor a la prevista
inicialmente.
La reunión fue convocada durante el mismo día de ayer y comenzó puntual,
a las cinco de la tarde, en el Salón de los Científicos, Con el presidente
Mauricio Macri a la cabeza, estuvieron el jefe de Gabinete, Marcos Peña; los
coordinadores del área económica, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui; los
ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne; de Finanzas, Luis Caputo; de Energía,
Juan José Aranguren y de Producción, Francisco Cabrera, además del presidente
del Banco Central, Federico Sturzenegger, en un encuentro que duró poco más de
una hora y media.
El titular del organismo monetario fue el encargado de dar un cuadro de
situación sobre cómo reaccionó el mercado de cambios a las medidas tomadas el
viernes y detalló las operaciones que realizó la mesa de dinero de la entidad,
que si bien no intervino en dólar participó activamente del mercado secundario
de Lebac para llevar la tasa de corto plazo al 38%.
"Estamos satisfechos de cómo reaccionó el mercado", destacaron
fuentes del Ministerio de Hacienda tras la reunión. Exactamente del mismo modo
se refirieron en el Banco Central, que previo al encuentro en la Rosada, ya
habían comentado que hubo "mucha satisfacción" por cómo se comportó
el mercado de cambios, y a la misma palabra recurrieron desde la Casa Rosada
para comentar el tono de la reunión.
Ese optimismo es lo que los llevó a descartar tomar nuevas medidas en el
corto plazo para contener al tipo de cambio, aunque desde Hacienda destacaron
que van "a seguir muy de cerca el tema".
Con la demanda de dólar mucho más contenida, la preocupación de los
funcionarios pasó por el traspaso a precios de la devaluación y la mayor
previsión de inflación para este mes. De hecho, aseguraron que el IPC de mayo
será mayor al esperado, aunque no tan alto como el de mayo. El ministro Dujovne
había adelantado el domingo que espera que la inflación mensual se ubique
apenas por debajo del 2%.
Según fuentes de la Rosada, también se habló sobre el tema de las
tarifas y del aumento contenido a las naftas, algo que minutos más tarde trató
el ministro Aranguren con las principales petroleras (ver aparte).
El dato que inquieta al BCRA es la inflación núcleo de abril, que según
sus estimaciones no mostraría el sendero de baja que están buscando. Recién en
una semana el Indec dará a conocer el dato, que de todos modos no registrará
por completo el impacto de la suba del dólar porque se dio en las últimas
ruedas.
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