
Por FRANCISCO OCHOA - El campo sigue siendo fuente de buenas noticias para el Gobierno. A pocas semanas de que termine la recolección de la nueva cosecha, la Secretaría de Agricultura elevó ayer a 83,5 millones de toneladas la previsión de producción, superando así los pronósticos más optimistas y garantizando mejores ingresos para el fisco.
Gracias a los altos rendimientos verificados en las últimas semanas, el Gobierno sumó 1,5 millones de toneladas más a su pronóstico anterior de cosecha, de mediados de abril. De esta forma, se alcanzará un nivel de producción récord que en parte compensará la caída de precios que sufrieron los commodities agrícolas en los pasados doce meses.
Gracias al clima favorable en casi todas las zonas agrícolas y por el aumento en el área sembrada, las cosechas de maíz y soja terminarán en pocas semanas con resultados nunca antes logrados en la historia argentina. En el caso del maíz, la Secretaría de Agricultura espera que se terminen levantando 19,5 millones de toneladas, lo que implica un aumento del 30% en comparación con la campaña pasada. El volumen récord se conseguirá por los altos rendimientos alcanzados en el centro bonaerense, sur de Santa Fe, Entre Ríos, este de Córdoba, Chaco, Santiago del Estero y Tucumán.
Aunque todavía quedan por recolectar 2 millones de hectáreas sobre 14,4 millones que fueron sembradas, también es seguro que la soja cerrará una de sus mejores campañas. Se espera que la producción alcance 38 millones de toneladas (20,3% menos que en 2003/04) a pesar de que disminuyó en casi un punto la superficie implantada.
Desde mediados del último año hasta hoy, tanto la soja como el maíz perdieron un 30% de su valor por la mejora de stocks mundiales. Esto motivó la preocupación de los productores, que reclaman un esquema de reducción de las retenciones a la exportación que compense la caída de precios. El último año, el sector agropecuario aportó u$s 2.000 millones a las arcas públicas sólo en concepto de derechos de exportación.
Para el Gobierno, la mejora de producción supone un fuerte alivio que reducirá el impacto negativo que está provocando en sus ingresos la caída de precios.
La cosecha de girasol también crecerá un 13,9% respecto de la campaña pasada, mientras que el trigo finalizó un mes atrás con un aumento del 9,9%. La Secretaría de Agricultura prevé que en la campaña 2005/06 se reducirá el área con trigo por los bajos precios y la complicada situación climática que se anticipa.