|
|
| Macri tomó la decisión para no pagar 13% anual de intereses |
| ABC Mercado de Cambios S.C. comunica sobre la fuente de la siguiente nota: |
| Texto informativo:
09/05 - 08:57 Ambito Financiero |
Recomendar |
Imprimir |
|
Por Carlos Burgueño - Mauricio Macri tomó la decisión de abrir
negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) luego de analizar dos
datos terminales: a) el interés de deuda que debía pagar el país en el segundo
semestre del año podría superar el 13% anual ; y b) los datos que llegaron al
Presidente que confirmaban la salida masiva y rabiosa del país de los
inversores extranjeros. El Presidente, con sensación de despecho, criticó otra
vez al "círculo rojo", en este caso financiero internacional, y avaló
la idea que hace 15 días le había llevado a Marcos Peña el principal asesor
financiero de la jefatura de Gabinete, Vladimir Werning, y que había avalado el
ministro de hacienda, Nicolás Dujovne. Mucho antes de la corrida terminal de
las últimas semanas, ambos habían analizado la alternativa de un Plan B
financiero, ante la certeza de que las tasas de interés de los Estados Unidos
complicarían el panorama local. Esa alternativa era el FMI, una decisión que
políticamente era imposible de aceptar para Cambiemos sólo dos semanas
atrás.
No fue la devaluación del peso ni la crisis internacional lo que hizo cambiar
de opinión al Presidente. Tampoco la salida masiva de "no residentes"
de sus posiciones de Lebac. Mucho menos una corrida de los "locales",
ya que la información que llegó a la Casa Rosada desde el primer día de la
corrida cambiaria hablaba de una fidelidad asombrosa de las empresas, bancos y
particulares con domicilio en la Argentina. Vino allí la primera gran
desilusión para el Presidente. Los que fugaban dólares desde el miércoles 25 de
abril eran tenedores institucionales extranjeros, especialmente fondos de
inversión, que en su mayoría habían llegado al mercado local desde los primeros
meses de gestión macrista y que se habían volcado a todas las opciones del
mercado de capitales y no exclusivamente a las Lebac. La información que llegó
al escritorio del Presidente, y que le hizo cambiar de opinión, fue que hasta
el viernes pasado la salida se enfocaba exclusivamente en los tenedores de Lebac.
Sin embargo, el lunes y ayer, la salida masiva y sin medir pérdidas se dio en
la Bolsa de Comercio y en la tenencia de bonos de la deuda argentina.
Dos símbolos garantizaban la estampida externa: primero, el alto volumen
negociado en la Bolsa con precios permanentemente en caída. Segundo, el
sostenido precio del dólar oficial varios centavos por encima del
"blue". El primero marcó que no importaba el análisis de oportunidad.
El segundo, que los dólares demandados eran todos "blancos" y
"abultados", lo que demostraba que eran fondos con dinero de
procedencia 100% explicable (una característica única que provenía de "no
residentes"). Macri preguntó a cuánto llegaría la necesidad de
financiamiento de semejante fuga. La respuesta conmovió al Ejecutivo: 10.000
millones de dólares totales. Para Mauricio Macri, la segunda razón era menos
sostenible políticamente. A su despacho llegaban desde el primer momento de la
crisis la evolución diaria del riesgo-país, que ayer llegó a los 489 puntos
básicos, una suba de 21,5% desde que se desató la crisis. El dato vinculado que
terminó de demoler sus convicciones fue el cálculo de a cuánto llegaría la
colocación de deuda en el segundo semestre del año, en el caso de que la foto
actual se trasladara en el tiempo: más de 13% en dólares, un nivel levemente
inferior al que en su momento Néstor Kirchner le avaló a Hugo Chávez en 2005,
cuando Argentina aún estaba en default. En otras palabras, imposible de
defender para un Gobierno macrista.
En resumen, en poco tiempo el Gobierno de Mauricio Macri debía explicar que se
habían fugado del país más de u$s10.000 millones de inversores extranjeros que
en algún momento del comienzo de su mandato llegaron al país, y que en
consecuencia de lo primero debería pagar una tasa de interés de más de 13% para
los 9.000 millones de dólares que aún debe conseguir el ministro de Finanzas,
Luis Caputo, para cerrar el año financiero.
Un alto referente del cambiemos lo reflejaba con una triste metáfora
"sería como ver perder a Boca por goleada con Defensores de Belgrano por
la Copa Argentina en la Bombonera. Algo había que hacer". La reflexión
terminó con una especie de humorada: "Llegó el momento del Panadero".
|
 |
| ABC Mercado de Cambios S.C. le acerca las noticias y novedades de mayor trascendencia relacionadas
con el comercio y operaciones cambiarias a través de una fuente
segura y confiable. |
|
Nota:
Haga click sobre la noticia o novedad que desea ver |
|
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
|
|
|
|