Por Mariano Obarrio - En el peor
momento económico del gobierno de Mauricio Macri , el jefe de Gabinete, Marcos Peña , intentó ayer transmitir una
imagen de tranquilidad frente a la incertidumbre financiera y
cambiaria, y aseguró que "hasta ahora no ha habido ningún planteo ni
condicionamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) para dar un
préstamo", y que se negocia "una línea de créditos que nos haga menos
vulnerables".
Después de
la conferencia de prensa se conoció un comunicado de la Cancillería en el que
se enumera la serie de apoyos recibidos por el gobierno argentino por parte de
Estados Unidos, España, Brasil, Japón y Chile, todos mensajes elogiosos hacia
Macri.
"Hay
que darle la tranquilidad a la sociedad de que no es cierto que la historia se
repite siempre. El Gobierno incorporó los aprendizajes de errores que nos
llevaron a crisis", señaló Peña para despejar temores acerca de una crisis
similar a la de 2001, como agitaron sectores de la oposición. No precisó el
monto ni las características del préstamo que se negocia con el FMI.
En la residencia presidencial de
Olivos, Macri acordó por la mañana con el jefe de Gabinete hacer una
conferencia de prensa en la Casa Rosada para llevar tranquilidad frente a las
críticas opositoras por la decisión de recurrir al FMI tras las turbulencias
financieras y la corrida cambiaria.
El propósito
era ratificar el rumbo. Macri lo había dicho a la mañana: "Este es el
camino que nos va a llevar a un futuro mejor". Peña buscó mostrarse sereno
y sonriente: "¿Cómo les va? ¿Todo bien?", saludó a los periodistas.
Según informaron fuentes gubernamentales a LA NACION, Macri reconoce
que atraviesa el peor momento de su gestión y que comenzaron a mostrar
desconfianza para resolver los conflictos económicos. Peña se negó a opinar
sobre esos sondeos.
En cambio,
explicó que el acuerdo con el FMI es "una línea de créditos" para ser
"menos vulnerables" y "no depender de una sola fuente de
financiamiento". Y agregó que "va a ser enmarcado en una convocatoria
para construir consensos entre todos los sectores políticos, empresariales,
sindicales, sociales y ciudadanos", aunque no ahondó en precisiones.
Descartó también cambios en el gabinete, ratificó el rumbo económico, el
gradualismo y el tipo de cambio flotante. "Estamos en perfectas
condiciones para superar esta transición política y económica sin traumas y
salir fortalecidos", dijo Peña.
"Hay que tener cuidado con
los falsos rumores", agregó en referencia a los cuestionamientos que
podría imponer el FMI. Sin embargo, más que rumores, el FMI planteó
observaciones a la política económica de Macri en los informes generados a
partir del denominado artículo IV. El jefe de Gabinete recordó que la directora
del organismo, Christine Lagarde, "hace un mes vino al país y dejó un
claro respaldo al gradualismo y al proceso económico del Gobierno". Sin
embargo, admitió que existe "vulnerabilidad externa" y responsabilizó
de ello al "alto déficit fiscal heredado" del kirchnerismo.
Peña exhortó
a "no pensar que Argentina tiene un crédito ilimitado", a
"madurar como sociedad" y asumir que no es posible "gastar más
de lo que tenemos", en un claro mensaje hacia la oposición, que en ese
momento debatía la ley para retrotraer tarifas a 2017. El ministro señaló que
ese proyecto "es inconstitucional" porque la competencia para fijar
las tarifas es del Ejecutivo, y pidió "que digan de dónde van a sacar los
recursos".
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