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Por Rafael Mathus Ruiz - WASHINGTON.- Luego de dos días de gestiones en
Washington bajo un fuerte hermetismo, el Gobierno obtuvo ayer un fuerte
respaldo del Fondo Monetario
Internacional (FMI) y del gobierno de Donald Trump a la
política económica y dio el primer paso para cerrar velozmente un acuerdo con
el organismo multilateral de crédito que brinde un colchón financiero. El
objetivo oficial: enviar una señal para recuperar la confianza de los mercados
y cubrir las necesidades de financiamiento hasta el final del primer mandato
de Mauricio Macri .
La delegación argentina, encabezada por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne , se reunió ayer con
la directora gerente del FMI, Christine Lagarde ;
el subdirector, David Lipton, y los economistas a cargo de la Argentina durante
40 minutos para avanzar en las negociaciones por el programa stand-by
de "alto acceso" que solicitó el Gobierno. Tras ese encuentro,
Lagarde reiteró su "firme respaldo" a las reformas que impulsó Macri
y acordó con Dujovne buscar una "rápida conclusión" de las
negociaciones.
"Hice hincapié en mi firme respaldo a las reformas realizadas por
la Argentina hasta la fecha y señalé que el FMI está preparado para seguir
respaldando los esfuerzos del Gobierno", dijo Lagarde en un comunicado que
difundió el Fondo.
"El ministro Dujovne y yo hemos concordado en que nuestro objetivo
común es que estas conversaciones lleguen a una rápida conclusión", agregó
la directora del FMI.
Antes de su encuentro con Lagarde, por la mañana, Dujovne había ido al
Departamento del Tesoro en busca de otro respaldo clave: el del gobierno de
Donald Trump. Estados Unidos tiene el
voto más importante en el directorio del Fondo, que debe dar la
aprobación final al crédito. Dujovne se reunió con el subsecretario de Asuntos
Internacionales, David Malpass, quien también reiteró su apoyo al
"programa de reformas" y "elogió" las medidas adoptadas
para bajar el déficit fiscal y contener la inflación, según un comunicado del
Tesoro.
Malpass, quien ya había expresado días atrás su apoyo a Macri durante
una conferencia en el Departamento de Estado, le dio la "bienvenida"
a la decisión de la Casa Rosada de recurrir al Fondo y dijo que haría un
"atento seguimiento" de los avances hacia el acuerdo.
La delegación argentina, integrada por funcionarios de Hacienda, del
Ministerio de Finanzas y del Banco Central, se movió en Washington bajo un
fuerte hermetismo. Dujovne no quiso responder preguntas de la prensa y esquivó
a los periodistas que lo aguardaban a la salida del Tesoro -se fue por la
puerta lateral, no la principal- y, luego, en la entrada del Fondo Monetario
Internacional. Otros miembros de la delegación también declinaron responder
preguntas de los medios al salir de las reuniones. La única declaración oficial
llegó a través de un comunicado de Hacienda difundido ayer a la par del mensaje
de Lagarde.
Dujovne dijo que el acuerdo con el Fondo busca "fortalecer la
liquidez de la economía", el programa económico y "preservar"
los "avances" de los primeros años del gobierno de Macri. No hubo
ninguna mención al "gradualismo", el mantra de la política económica,
cuya velocidad está en capilla, atada a la disponibilidad de fondos frescos.
Sin precisiones
Ni Lagarde, ni Dujovne, ni ninguno de sus voceros o funcionarios en esta
ciudad quiso despejar tres dudas reinantes sobre el programa que negocia la
Argentina: cuál es el monto en discusión, si será una línea
"precautoria" o no, es decir, si el Gobierno utilizará ya el dinero o
si lo dejará en reserva, y si el FMI pedirá un ajuste mayor del déficit, un
programa monetario más duro o reformas estructurales a cambio del dinero.
"Hasta tanto logremos cerrar el acuerdo con el FMI, nos hemos
comprometido a no hablar de cifras o modalidades", dijo Dujovne.
Ante la preocupación y el descontento que genera en la Argentina el
retorno a los programas del Fondo Monetario Internacional, Dujovne reforzó en
el comunicado oficial la ofensiva mediática del Gobierno, que ha buscado
diferenciar a toda costa la situación actual a la del crac financiero de 2001.
La gestión actual, han insistido desde el Gobierno, está encuadrada dentro de
una estrategia "preventiva" para evitar una crisis mayor.
"Estamos convencidos de que la decisión que hemos tomado nos
ayudará a lograr una Argentina que crezca de manera sostenida y siga avanzando
hacia el desarrollo, cuidando a todos los argentinos, especialmente a los que
menos tienen", dijo el jefe del Palacio de Hacienda en el cierre del
comunicado oficial que fue enviado a los medios.
Dujovne anticipó que las negociaciones continuarán la semana próxima en
Washington, pero no precisó si viajará algún funcionario o no. En el Ministerio
de Hacienda estimaban estos días que la negociación podría estirarse hasta seis
semanas, pero el compromiso para buscar un acuerdo "rápido" y la
premura por la delicada situación financiera que atraviesa el país podrían
acelerar los tiempos.
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