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Por Sofía Diamante
- Después de tres semanas de turbulencia financiera, finalmente el Gobierno
pudo anunciar ayer una buena noticia: licitó dos bonos en pesos (BOTE)
a largo plazo por un total de $73.249 millones. Los títulos atrajeron la atención
de fondos del exterior, que aumentaron la oferta de dólares con ese ingreso de
capitales.
Las caras de los ministros Luis Caputo (Finanzas)
y Nicolás Dujovne (Hacienda)
finalmente dejaban entrever una sonrisa ayer a la tarde cuando, en conferencia
de prensa, presentaron el resultado de una adjudicación que estaba fuera de
agenda. El Ministerio de Finanzas había sorprendido al mediodía con el llamado
a licitación de los BOTE. La reapertura de la emisión duró cuatro horas, desde
las 13 hasta las 17, y permitió recaudar US$3000 millones aproximadamente.
Dujovne, en aparente respuesta a las críticas que señalan que hay muchos
ministros del área económica, quiso "resaltar la coordinación con la que
funcionamos todos juntos para llevar tranquilidad", en un día que se
esperaba de tensión por el megavencimiento de $617.800 millones de Lebac (letras del
Banco Central).
La acción conjunta comenzó temprano a la mañana con el Ministerio de
Hacienda, que difundió una reducción interanual de 44,6% en el déficit fiscal
de abril. Por su parte, elBanco Central hizo
lo suyo con una oferta inicial de US$5000 millones para fijar el techo del
precio del dólar a $25. El jaque mate fue la reapertura de los títulos
nacionales.
"Quiero destacar que pudimos hacer la licitación en lo que fue el
peor día para los mercados emergentes", dijo Caputo, en relación con la
suba del rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años por arriba
del 3%, lo que hace más atractivo ese activo y limita la liquidez de capital
internacional.
El BOTE con vencimiento en 2023 se licitó a una tasa fija de 19% anual y
recaudó $36.378 millones, mientras que el BOTE a 2026 recaudó $38.147 millones
a una tasa de 20%.
Caputo, además, señaló que dependiendo de las negociaciones con el FMI,
el Gobierno no necesitaría buscar financiamiento externo en 2019. Para este
año, el ministro ya había anunciado que el presupuesto estaba cubierto.
"Los BOTE son bonos sin liquidez a tasa fija en pesos. Los compran
solamente fondos del exterior, que tratan de hacer carry trade de
corto plazo, pero están expuestos a un riesgo más fuerte porque son títulos de
larga duración", opinó Federico Furiase, director del estudio Eco-Go.
"Fue una artillería fina de Caputo lanzar la licitación de bonos en
pesos una vez que el mercado entendió que tenía un techo de corto plazo con el
dólar a $25. Así, buscó incentivar la entrada de fondos de afuera, como
BlackRock y Templeton [dos de las gestoras de activos más grandes del mundo],
para cambiar los dólares, bajar la tensión cambiaria en medio del vencimiento
de Lebac y entrar en los BOTE", agregó Furiase.
Por su parte, Mariano Sardans, CEO y fundador de FDI, indicó que es
"fantástico que el Ministerio de Finanzas haya sacado esta licitación de
la galera. No estaba en agenda la reapertura de tasa de emisiones. Últimamente
habían estado muy castigados estos bonos. La licitación ayudó a bajar el tipo
de cambio, sumado a la recolocación de Lebac, que fue un éxito también",
dijo.
"Podría ser el fin de la histeria del mercado de lo que fue una
crisis cambiaria, que también repercutió en los bonos argentinos. Generalmente
se confunde una crisis cambiaria -que se arregla con reservas, tasas y tiempo-
con crisis de todo (bancaria y de deuda)", concluyó.
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