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Por Leandro Gabin - Fue un día perfecto para el Gobierno.
Después de semanas de estar en el ojo de la tormenta, con corrida cambiaria
incluida, derrumbe de los bonos, riesgo país en alza, y una sensación de
inestabilidad política,llegó la revancha.
En pasillos oficiales tratan de esconder el exitismo que se
vivió en el equipo económico en las últimas horas. Pero algunos no dudan en
vaticinar que el famoso "súper martes" fue un punto de inflexión.
En medio de otro día complicado para los mercados emergentes, con
devaluaciones en todas las monedas, no sólo el Gobierno sostuvo el valor del
dólar fijado a $25 por las ofertas del Banco Central, sino
que lograron bajarlo con la ayuda de Luis "Toto" Caputo, el ministro
largamente más eficiente de Cambiemos.
En una jugada "en equipo", el ministro de Finanzas lanzó
una emisión relámpago de dos bonos en pesos que ya tenía la bendición
previa de uno de los grandes fondos de inversión del mundo, Franklin
Templeton, el mismo día en que el mercado entero miraba la licitación de Lebac.
Seducidos por un tasa en pesos
rondando el 20% que ofrecen estos bonos y un tipo de cambio con
un techo explícito por parte del Central, los inversores se volcaron de
cabeza a estos activos que prometen revivir el tan mentado carry
trade.
La noticia impactó de lleno en el mercado cambiario
mientras que el Central tenía la titánica tarea de renovar $617.000
millones de Lebac.
Hasta el mediodía el Central llevaba vendidos u$s790 millones en
el mercado contado
y otros u$s100 millones en futuros. Todo con tal de respaldar el dólar en
$25.
Pero la colocación de Botes (los bonos en pesos de Finanzas) generó
un ingreso de
divisas que hundió el dólar mayorista. El tipo de cambio que
negocian los bancos y grandes empresas quedó en $24,05, un peso menos que el
lunes.
El resultado, tanto de la colocación de Caputo y la licitación del
Central fueron exitosas y dejaron -para el Gobierno- un antes y un después:
-Federico Sturzenegger renovó el 100% de lo que vencía y,
por la alta demanda, emitió otros $5.000 millones pagando tasas del 40%.
-Finanzas consiguió $73.250 millones (alrededor de u$s3.000
millones) mediante dos bonos y demostró que el mercado financiero
está dispuesto a financiar al país.
-A pesar del contexto de suba de rendimientos de los bonos del Tesoro de
EEUU, la deuda argentina
en dólares mejoró su cotización y los rendimientos cayeron entre 25 y 50
puntos.
-el riesgo país que mide el JP Morgan se redujo 3,60% para
quedar en 482 unidades.
-El índice Merval de las
acciones líderes subió 0,77% y alcanzó cinco ruedas consecutivas en alza también
a pesar del malestar global.
"Hoy se desactivó bastante el escenario fatalista con la Argentina",
indicaron fuentes oficiales a iProfesional. La situación, reconocen, estuvo
muy cerca de haberse complicada aún más si la crisis no
encontraba un freno.
El temor del Gobierno estaba en que la corrida, netamente de
grandes inversores, empezara a llegar a los minoristas. No necesariamente
porque el poder de fuego de estos pequeños inversores sea relevante, algo que
de hecho no lo es, sino por el efecto cascada que podía acarrear.
Cuentan en pasillos oficiales que en los últimos días habían
detectado salida de fondos de los bancos, sea en pesos para pasarse a dólares o
directamente las colocaciones en moneda dura.
Eso, que era incipiente y que había comenzado más en serio -dicen- el
lunes, terminó este martes. "Hoy se cortó lo que podría haber sido
peligroso si se extendía", afirman en el Gobierno.
Para el mercado, además de que Cambiemos haya podido desactivar la bomba
de esta licitación de Lebac y
contuviera al dólar, fue importante la coordinación entre los mismos
hombres del equipo económico.
"Fue un muy buen timing de Caputo y Sturzenegger para sostener esta
estrategia. Evidentemente estuvo trabajado y eso demuestra una coordinación
que hasta ahora faltaba", decían anoche desde un banco privado.
Mauro Roca, un ex Goldman Sachs y actualmente gestor TCW, un fondo
de Los Angeles, coincidió en que "hasta acá llegó la corrida".
"El peso y bonos argentinos se aprecian fuertemente y a contramano de lo
que hoy pasa en emergentes luego del anuncio de emisión de bonos locales del
Tesoro y a pesar de la abultada renovación de Lebac. La
conclusión es que hay demanda por activos argentinos", señaló.
Para la rueda del miércoles en la City esperan más
tranquilidad tanto con el dólar como por los bonos (siempre y cuando no
haya un cimbronazo en el exterior).
Incluso, se empezó a rumorear que si el Central observa que
hay ingreso genuino de
divisas, podría empezar a desactivar su oferta en bloque de u$s5.000 millones que
incursionó esta semana.
Habrá que ver hasta qué punto la corrida es definitivamente algo del
pasado y cuánto un desahogo después de tanto castigo. Faltan pocas horas
para develar ese misterio.
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