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Por Sofía Diamante -
El efecto de la sequía comenzó a impactar en la actividad económica, que, si
bien tuvo un crecimiento interanual de 1,4% en marzo, acumuló su segundo mes
consecutivo de caída respecto del mes anterior, según el Indec .
Las proyecciones a futuro
tampoco son alentadoras, ya que a partir de abril empezarán a sentirse, además
del efecto sequía, las consecuencias de la brusca depreciación del peso. El
Gobierno había proyectado a comienzo de año un crecimiento de aproximadamente
3% para 2018, pero el propio ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne ,
admitió que con la crisis financiera la economía va a tener una menor expansión
y una mayor inflación.
En los primeros tres meses del
año, el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), que difunde
mensualmente el organismo, registró un crecimiento de 3,5%. Sin embargo, cuando
se analiza el indicador desestacionalizado de cada mes, marzo tuvo una caída de
0,1% con respecto al mes anterior, y febrero, una contracción de 0,2% con
respecto a enero.
La sequía, por su parte, ya
comenzó a impactar en los datos estadísticos, ya que el sector de la
agricultura, ganadería, caza y silvicultura fue el que tuvo la mayor retracción
interanual: 5,5%.
"El dato más importante
es que es el segundo mes consecutivo de caída contra el mes previo. La
actividad ya empezaba a mostrar señales de debilidad antes de la corrida
cambiaria. El salto del dólar va a golpear la actividad porque va a provocar
que haya más inflación y, por lo tanto, una caída del salario real",
explicó Martín Alfie, economista jefe de la consultora Radar.
En igual medida coincidió la
consultora LCG, que proyecta una marcada contracción de la actividad en el
segundo y tercer trimestre, y una recuperación recién hacia fines de este año o
principios del que viene.
"Recortamos nuestra
estimación a un crecimiento (techo) de 1,4% anual promedio en 2018. Los
factores que ayudan a explicar las menores perspectivas de expansión son: el
impacto en el consumo a partir de la caída de los ingresos reales; un menor
aporte del crédito por tasas de interés muy altas; un todavía menor impulso
fiscal ante la necesidad de sobrecumplir la meta inicial de déficit primario;
inversores atentos a la dinámica de corto plazo demorando las decisiones de
hundir capital, y menores proyecciones de crecimiento de Brasil",
indicaron en un informe.
En el plano internacional, la
banca de inversión Goldman Sachs también proyectó un menor crecimiento en los
próximos meses, producto del "endurecimiento de las condiciones
financieras; la alta inflación; una postura fiscal más estricta; gasto más
defensivo de inversión por la mayor incertidumbre política, y por la adversidad
del impacto del clima en la producción agrícola".
Por otro lado, el centro de
estudios económicos Orlando J. Ferreres & Asociados indicó que la
producción industrial en abril se incrementó un 2,1% interanual, pero tuvo una
caída desestacionalizada de 2% mensual.
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