El dólar interrumpió su racha alcista frente a las principales divisas internacionales, especialmente el euro y el yen, después de mostrar durante la pasada semana notables síntomas de firmeza. Pese a la incertidumbre sobre el resultado del referéndum sobre la Constitución Europea en Francia, el euro fue capaz de reaccionar mientras que el yen se vio beneficiado por el atractivo que supuso para los inversores el hecho de que la divisa japonesa cotizara en mínimos de las últimas tres semanas. Los analistas consideran que la situación de la economía japonesa no justifica un yen por encima de la cota de 108 unidades por dólar, como finalizó la semana pasada. Las perspectivas de crecimiento de la segunda economía mundial son positivas y no deben influir negativamente en el comportamiento del yen. De hecho, la divisa japonesa repuntaba en torno al medio punto porcentual y dejaba atrás la referencia de 108 unidades para situarse en 107,5 unidades por dólar.
Por su parte el euro recuperó terreno, sobre todo después de que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, asegurara que la eurozona experimentará un crecimiento moderado en 2005 y 2006, lo que supone una noticia algo alentadora después de comprobar la situación de recesión de economías como la italiana. Además, Trichet se mostró convencido de que Francia acabará aprobando la Constitución Europea en el referéndum que se celebrará este domingo. Las encuestas prosiguen vaticinando el triunfo del “no”, lo que supondría un duro golpe a los planes de la Unión Europea para seguir adelante con sus planes.
Las dudas sobre el resultado de la consulta tanto en Francia como en Holanda han dañado la cotización de la moneda única en las últimas semanas, con lo que las palabras de Trichet han supuesto un cierto alivio en el mercado. Sin embargo, las críticas a la política fiscal de algunos países y el reconocimiento de que algunos de ellos no podrán evitar superar el límite del déficit establecido en el Pacto de Estabilidad hizo que los avances de la moneda única fueran un tanto exiguos. Además, también reiteró que los actuales tipos de interés bajos sostienen el crecimiento de la eurozona, lo que no estimuló la compra masiva de euros.
En el plano político también influyó la decisión del canciller alemán, Gerhard Schröder, de adelantar las elecciones tras el fracaso de los socialdemócratas en el land de Renania. Los analistas consideran que de esta forma, Schröder tiene más posibilidades de renovar su mandato.
Mientras, el dólar detuvo sus alzas ante la prudencia de los inversores a la espera de las grandes citas macroeconómicas de la semana. El jueves, el Departamento de Comercio publicará la primera revisión del dato del PIB del primer trimestre mientras que antes, mañana por la tarde, se conocerá el contenido de las actas de la última reunión de la Reserva Federal, en la que se incrementaron los tipos de interés hasta el 3%. Ambas citas podrían dar pistas sobre el comportamiento que tendrá el organismo emisor en sus próximas reuniones.