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Silvina Vitale - El hecho de que en la Argentina el
mercado inmobiliario esté dolarizado es una rareza. Los inmuebles son bienes no
transables internacionalmente, es decir no son exportables y son locales por
definición, razón por la que en la mayoría de los países con economías estables
se venden en moneda local. "La Argentina hace 70 años que no tiene una
moneda estable lo que explica por qué los inmuebles se han dolarizado",
analiza el desarrollador Gustavo Llambías, socio de RED/Real Estate Developers.
Por otra parte que los
argentinos tengan una cultura de ahorro en dólares se debe a que, desde hace
años, el peso no es una reserva de valor. La razón tiene un nombre: la
inflación. "En el país, salvo en las épocas de estabilidad de precios -que
suman menos de 20 años en los últimos 70-, la tasa de interés pasiva -la que
las instituciones le abonan a los ahorristas- estuvo muy por debajo de la tasa
de inflación", explica el economista Juan Carlos de Pablo en el artículo
"El eterno romance de los argentinos con el dólar" publicado el 29 de
abril en LA NACION. En el mismo artículo, el especialista pone como
ejemplo el caso de Brasil también acostumbrado a las crisis económicas y
políticas, pero que de todas formas vende sus inmuebles en reales. La
explicación a ese fenómeno es que en ese país, el ahorro de la gente en la
moneda local tuvo tasas positivas respecto a la inflación. "En la Argentina,
en cambio, hace 70 años que si vos pones pesos en el banco te devuelven menos
que la inflación", analiza Llambías. Sin embargo, el sistema de la Unidad
de Valor Adquisitivo (UVA) implementado en la compra y venta de propiedades en
el país desde marzo de 2017 representa una alternativa a la dolarización, Ese
modelo tiene como referente al sistema chileno creado en 1967 que utiliza a la
unidad de fomento (UF) -que ajusta con la inflación- para adquirir toda clase
de bienes durables con crédito a largo plazo. Es decir, no solo las propiedades
sino también los autos, las heladeras y los televisores. Cuando se crearon las
UF, Chile tenía una inflación del 30 por ciento con un crecimiento de la
economía que rondaba el 4 por ciento. Fue el presidente de turno, Eduardo Frei
Montalva, quien estableció esta unidad de cuenta indexada para revalorizar los
recursos invertidos y ganarle a la inflación. Es que para mantener el circuito
financiero es fundamental que quien presta pueda recuperar el capital sin que la
inflación devore parte del dinero invertido. Si esto sucede, el prestamista no
vuelve a prestar entonces se dilapida el sistema de crédito. Otra condición
para cualquier país que quiera tener una unidad de valor confiable es tener
tasas bajas de inflación. De todas formas, Chile también tuvo sus tiempos de
alta inflación como por ejemplo la crisis del cobre que la elevó al 27 por
ciento anual pero rápidamente aplicó medidas correctivas: instauró mecanismos
de estabilización antiíclicos como la creación de un fondo de estabilización
fiscal, además de ahorrar en tiempos de coyunturas favorables. "Apoyó las
UF bajo dictadura militar, gobierno de derecha y de izquierda, las mantuvo
porque no se trata de una cuestión ideológica sino de darle posibilidad de ahorro
a la gente y de que compre con crédito", enfatiza Llambías.
Un modelo que se extendió
Uruguay es otro de los países
que tomó al modelo de las UF chilenas. Esa geografía tiene una inflación anual
que oscila entre 5,7 y el 8,5 por ciento, sin bruscas variaciones lo que le
permitió crear una variable de ajuste única: la "unidad indexada"
-conocida como la UI-- en la que se plantean la compra y venta de los
inmuebles, los créditos hipotecarios y los contratos de obra. Además en 2011,
el Gobierno puso en marcha el Programa de Vivienda Promovida que otorga una
serie de beneficios al desarrollador y al comprador para impulsar la
construcción de proyectos para la clase media-baja y media-media -, inmuebles
en un rango amplio de valores que van desde los US$60.000 hasta los
US$200.000-. El programa establece zonas determinadas de Montevideo para
construir y en el resto del país y le otorga al desarrollador ciertos
beneficios: está exento de IVA, del Impuesto a las Ganancias, del Impuesto al
Patrimonio durante todo el desarrollo del proyecto y del Impuesto a la
Transferencia de Inmuebles. Mientras que el comprador no paga en la primera
venta el Impuesto a la Transferencia de Inmuebles, Ganancias, ni el tributo al
patrimonio por diez años. Los contratos de obra se rigen por UI y el valor de
las unidades del Programa de Vivienda Promovida también están en esa unidad.
Además, cuando el desarrollador aplica para recibir los beneficios del
programa, el Gobierno pide a cambio el 10 por ciento de las unidades, para
vender a un precio fijado en UI pero si a los 180 días de concluida la obra no
las pudo vender, las devuelve.
"El programa fue tan
exitoso que en Montevideo en los últimos siete años desde que existe esta ley
que se han desarrollado más de 700 proyectos inmobiliarios", asegura
Federico Gagliardo, CEO de Vitrium Capital. El proyecto tiene el apoyo del
Banco de Uruguay que financia hasta el 90 por ciento del valor de la unidad a
25 años con una tasa que es UI 6 por ciento, con una relación cuota ingreso
del 30 por ciento. Y el éxito de esta ley se explica también porque los bancos
uruguayos dan préstamos a desarrolladores con tasas del 5,25 por ciento anual
en dólares y el banco presta hasta el 60 por ciento del valor total de la obra.
La Argentina y la UVA
Esta semana se conoció un dato
desalentador: el 92 por ciento de las publicaciones para la venta de inmuebles
están expresadas en dólares. Si bien la dolarización de las viviendas es común
en la venta de inmuebles, esta tendencia empieza a replicarse en los precios de
los alquileres que ahora representan el 9 por ciento del total -el doble si se
lo compara con lo que sucedía hace dos años atrás cuando sólo representaban el
4,6 por ciento de la muestra-, según un relevamiento realizado por MercadoLibre
Inmuebles. En la ciudad de Buenos Aires, la tendencia es mayor: los
departamentos en dólares representan un 11,6 por ciento de la oferta en 2018.
Según este análisis, se detectó también que durante la primera quincena de mayo
de 2018 se generó un aumento en el precio de venta en pesos de los
departamentos en la ciudad de Buenos Aires en un 7,7 por ciento.
La noticia no alienta al
sector ilusionado con lograr que los valores del mercado dejen de expresarse en
dólares. Pero para que el sistema de UVA prospere en la Argentina es condición
una economía previsible. Y el primer paso es bajar la inflación para lograr
previsibilidad y que el sistema de referencia se vuelva fuerte. "Para que
un inversor confíe en la moneda del país a largo plazo se necesita una
inflación baja, cercana al 3,4 o 5 por ciento como tienen la mayoría de las
economías de Latinoamérica y que se mantenga sin sobresaltos", dice
Gagliardo. "Si el año pasado la inflación fue de 24 por ciento y este año
se planeaba de 15 por ciento pero terminará siendo del 25 por ciento y la
proyectada para el año que viene pasó del 10 a por encima del 18 por ciento es
muy difícil poder planificar. La previsibilidad es el punto de partida, porque
una vez que se baja la inflación a valores normales se pueden establecer distintos
mecanismos de referencia como el UVA y que el mercado las adopte", agrega.
Federico Barni, director
ejecutivo de Navent Argentina, el grupo propietario de ZonaProp, coincide en
que el sistema de las UVA funcionará en la medida en que estas situaciones de
devaluación o de inflación se aquieten: "el UVA está atado a la inflación
y si aumenta el dólar, se incrementan los costos, se genera inflación y
consecuentemente aumenta el UVA. En un país en el que la proyección de la
inflación sube 5 o 6 puntos, y aún no sabemos que sucederá con las paritarias,
el UVA no se puede tomar como valor de referencia. Cuando la gente percibe
fluctuaciones, no arriesga", explica.
Para Fernando Ezquerro,
presidente de la desarrolladora y gerenciadora Dirikon, y expresidente de la
Asociación de Empresarios de la Vivienda, lo que va a ayudar a que el sistema
de UVA se establezca en el país es la constancia del sistema bancario en
estimular las UVA. ¿Cómo? Promoviendo el ahorro de la gente y otorgando
créditos a constructores en esa unidad. "La ventaja para el desarrollador
es que si toma crédito en UVA y vende en UVA no tiene oscilación como antes que
tomaba créditos en pesos y vendía en dólares y tenía un desajuste",
analiza. El problema para el desarrollador se origina en el costo de la
construcción que todavía no se mide en UVA, aunque el empresario advierte que
en el mediano plazo las empresas constructoras van a terminar aceptándolo.
Indirectamente, todos los referentes coinciden en la necesidad de lograr plazos
lógicos de estabilización y de construcción de una moneda que sea reserva de
valor. "Por lo menos, necesitamos diez años", aclara Llambías que
construye un proyecto para la clase media que vende en UVA y que incluso cerró
el contrato con la constructora en esa unidad. Está claro que no es un tema que
se arreglará de un día para el otro. "La Argentina tiene todavía una
inflación muy alta incompatible con el sistema de crédito, lo sabe el Gobierno
y la tiene que bajar", analiza. Un dato alentador que plantea es que si
uno analiza "series largas bien medidas el índice de variación de sueldos
ha estado siempre por encima de la inflación". Alguna vez estuvo uno o dos
puntos abajo y la mayoría dos o tres puntos arriba, datos que corroboran su
análisis de que quien se endeuda en UVA y tiene un sueldo promedio que se
ajusta con el coeficiente de variación salarial -que es el promedio de todos
los gremios-- no tendrá problemas en pagar la cuota, analiza. La buena noticia
es que en el Gobierno trabajan para que los próximos llamados a tomar Procrear
sean nominados en UVA. Si los créditos están en una moneda que se indexa, los
actores del sector aspiran a que los vendedores empiecen a valuar sus
propiedades en UVA y no en dólares .De esta manera, se quitará, aunque sea en
parte, la fluctuación de la moneda. " Tuvimos un crecimiento exponencial
de los créditos; la turbulencia cambiaria trajo incertidumbre, pero todos
estamos de acuerdo con que el impulso a los créditos UVA fue una excelente
decisión", destacó el ministro Rogelio Frigerio que junto al titular de la
Secretario de la Vivienda, Iván Kerr, se reunieron con referentes del sector, y
trabajan en modificaciones para que la turbulencia macro no afecte la demanda.
El plan está en acción, veremos los resultados.
El estigma del dólar
Los inmuebles en la Argentina
92% de la oferta
Es el porcentaje de los avisos
publicados en MercadoLibre Inmuebles que expresa el valor de las propiedades en
dólares. El relevamiento fue realizado en la Argentina durante la primera
quincena de mayo.
9% alquileres verdes
Es el porcentaje de los avisos
de alquileres publicados por MercadoLibre Inmuebles que expresan los valores en
dólares. La tendencia se profundizó. Hace dos años sólo el 4,6 por ciento de
los propietarios que rentaban sus inmuebles publicaba los valores en la moneda
estadounidense.
Gustavo Llambías, socio de RED, Real Estate Developers: "Los inmuebles se venden en
dólares porque el país no tiene una moneda estable"
Federico Gagliardo, Presidente de Vitrium Capital: "En Uruguay se han desarrollado
más de 700 proyectos inmobiliarios en siete años"
Federico Barni, Director Ejecutivo de Navent: "En la Argentina, el sistema de las
UVA va a funcionar en la medida que se aquiete la inflación"
Fernando Ezquerro, Presidente de Dirikon: "La constancia de los bancos para
estimular las UVA será clave para que funcionen"
Iván Kerr, titular de la Secretaria para la Vivienda: "Los montos del
Procrear se actualizarán para responder al mercado"
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