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El premio a la exportación tecnológica apunta a la industria que está en
el centro neurálgico de la economía del conocimiento, uno de los sectores que
pretenden ser protagonistas en la inserción de la Argentina en el mundo. Entre
los finalistas se encontró Grupo Assa, que exporta el 70% de sus ventas. La
compañía tiene como clientes a Arcor, Johnson & Johnson, YPF y Tenaris,
entre otros. Si bien exporta una buena parte de sus servicios, el 80% de la
facturación de la empresa es de la Argentina.
Además de implementación y soporte de las tecnologías JD Edwards y SAP,
la firma comienza a tener desarrollos propios con más funciones que permiten a
cada empresa personalizar reportes, informes y aplicaciones que interactúen con
aquellos dos sistemas base. Entre sus ejecutivos se encuentran Roberto
Wagmaister y Paul Dougall.
Condor Technologies fue seleccionada por la manera de implementar
estrategias de expansión para ganar terreno. Desde apoyarse en la multinacional
Nokia para salir a otros mercados, estar presentes en misiones comerciales
sectoriales para abrir nuevos destinos como México y Perú, hasta ir hacia
algunos destinos más lejanos, como Israel, para conocer su ecosistema de
startups, las estrategias son varias.
En los últimos ocho años el negocio de la exportación dentro de la
empresa fue creciendo hasta alcanzar el 59Þ su facturación en 2016 (en 2015
era el 49% y solo tres años antes, el 40%). Exporta a 13 países en tres
continentes y emplea a más de 30 profesionales, de los cuales el 80% se ocupan
de investigación y desarrollo en sus dos centros de innovación, liderados por
Luis Staudenmann, research manager de la firma.
Intive-FDV también fue finalista. Hace más de diez años que se dedica a
la innovación en el desarrollo web y móvil. Es un grupo internacional que
conecta a más de 1400 profesionales, casi 120 de ellos desde la Argentina, del
área de tecnología de la información. Entre sus clientes se encuentran grandes
compañías multinacionales como Audi, Microsoft, Volkswagen, BMW y el banco
Santander. La firma, fundada por Mariano Stampella y otros seis socios,
desarrolla más de 1300 aplicaciones y mantiene dos iniciativas de inclusión.
Una es Nahual, un proyecto de clases de computación, testing (prueba) de
desarrollos, automatización y reparación de computadoras en comedores de
barrios carenciados de diferentes países de América Latina.
De ese modo, la empresa busca integrar al mercado laboral de calidad a
quienes hoy están excluidos. Hoy, más de 100 jóvenes ya consiguieron trabajo en
el área de sistemas por este programa. El proyecto fue galardonado con el
premio Sadosky de Oro en 2013.
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