París, 24 may (EFECOM).- La ralentización económica en la zona euro y en Japón, que sufren particularmente la debilidad de su demanda interna pero también la fuerte subida del petróleo y la devaluación del dólar, han llevado a la OCDE a revisar a la baja sus previsiones para este año y el próximo, en su informe semestral divulgado hoy. La economía de la zona euro sólo progresará un 1,2 por ciento este año, siete décimas menos de lo proyectado el pasado noviembre, y crecerá un 2% en 2006, frente al 2,5% estimado anteriormente, indica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en su informe de "Perspectivas Económicas". La corrección a la baja para Japón es casi del mismo orden: un 1,5% este año, en lugar del 2,1%, y un 1,7% para 2006, en lugar del 2,3 por ciento. Para Estados Unidos, por el contrario, los autores del informe son ahora más optimistas para este año, ya que elevan sus estimaciones de subida del Producto Interior Bruto (PIB) al 3,6% en 2005 (frente al 3,3%), aunque las reducen en la misma medida para 2006 al 3,3% (frente al 3,6%). En términos globales, el PIB de la OCDE debe incrementarse un 2,6 por ciento este año y un 2,8% el próximo, tres décimas menos de lo estimado en el precedente estudio semestral. La organización advierte de que hay una serie de riesgos que ponen en peligro la recuperación económica, en particular el aumento del déficit de la balanza por cuenta corriente de EEUU y la amplitud del déficit público en ciertos países, y señala que no se pueden excluir "fuertes turbulencias". Su economista jefe, Jean-Philippe Cotis, señala que "frente a un déficit estadounidense claramente insostenible, las presiones para un reequilibrio de las cuentas corrientes se irán amplificando" y "podrían tomar la forma de un derrumbe brutal del dólar con consecuencias negativas para la zona OCDE en su conjunto". Aunque ese escenario no es el más probable, "tiende a serlo cada vez más", argumenta Cotis, que considera que EEUU debe orientar su política monetaria y presupuestaria hacia la recuperación de "un ahorro nacional insosteniblemente bajo", mientras la Europa continental debe estimular su demanda interna y las economías asiáticas revalorizar sus divisas. Los autores del informe subrayan que la evolución no ha sido uniforme en el interior de la zona euro, y así en 2004 el crecimiento se mostró "bastante robusto en Francia y más claramente en España y en varias pequeñas economías, en fuerte contraste con Alemania y sobre todo Italia", que incluso ha estado en recesión un tiempo. En cualquier caso, la OCDE considera que dada "la persistencia de un importante retraso de demanda unido a una ralentización de la inflación subyacente con poco riesgo de alza", es necesario que el Banco Central Europeo (BCE) proceda a "una baja de tipos de interés a corto plazo". Cotis insiste en que "hay fuertes argumentos en favor de una nueva flexibilización de la política monetaria", pero también de los mercados financieros de detalle para que sean más atractivos para los consumidores. En cuanto al control del déficit, Cotis considera que la mayor flexibilidad que se dio al Pacto de Estabilidad con su reforma debe de ser"acompañada de un mayor 'sentimiento de apropiación' por parte de los países miembros para reducir de una vez sus desequilibrios presupuestarios actuales". Cotis insiste en las ventajas que ha aportado la unión monetaria europea a los países miembros, pero también en que para aprovechar sus ventajas a largo plazo "la integración económica europea y reformas estructurales siguen siendo absolutamente necesarias". En el caso de Japón, la OCDE explica que la ralentización "bastante brutal" que sufrió desde la primavera de 2004 con una recesión en el segundo y tercer trimestre de ese ejercicio, muestra hasta qué punto el país es tributario de sus exportaciones a China y del ciclo de la alta tecnología dada la baja demanda interna. Al margen de estos tres grandes bloques, los otros miembros del 'Club de los países desarrollados' -como Hungría, Polonia, Eslovaquia, República Checa, Corea del Sur, México y Turquía- han visto sus economías acelerarse en 2004, a excepción de Australia. Los autores del informe señalan que el comercio exterior de la OCDE ha frenado su crecimiento por la subida del precio del crudo y la amplificación del excedente chino, cuya economía progresó un 9,5% en 2004 y ha seguido a ese ritmo en el primer trimestre de 2005. |