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Por Javier Blanco -
Tras unos
pocos días de tregua, el Estado volvió a convertirse en el principal
abastecedor de divisas y de coberturas cambiarias de la plaza local, lo que
deja a la vista que -más allá de la aparente paz- las dudas sobre el valor del
peso están muy lejos de disiparse.
El
Banco Nación ayer aportó cerca de la mitad de los billetes que se operaron al
contado (vendió unos US$500 millones sobre un total de US$1055 millones
operados), coincidieron en describir los operadores consultados, y el Banco
Central (BCRA) fue el más activo oferente de contratos de futuros a corto plazo
para responder a una demanda de este tipo de coberturas que se incrementó 78%
(de $10.993 millones a $19.555 millones) en volumen en el último mes, según
datos del Rofex.
El
rol que debió asumir el Gobierno para tratar de administrar la corrida contra
el peso deja a la vista la reticencia que muestra el sector privado a soltar
las divisas que obtiene al mantenerse elevada, por motivos locales e
internacionales, la incertidumbre sobre el valor futuro del dólar.
Lo
único que cambió desde los peores días de la corrida hasta hoy es la ventanilla
pública que asume el rol abastecedor en la plaza de contado: desde comienzos de
marzo y hasta mediados de mes lo hizo el BCRA al volcar US$10.166 millones de
las reservas para tratar de contener la devaluación del peso.
Pero
en las últimas siete ruedas lo asumió la banca pública (básicamente el Nación),
que ya habría descargado unos US$1300 millones, según estimaciones de mercado,
algo así como dos tercios de las divisas obtenidas mediante la última emisión
de Bonos del Tesoro (Botes) en pesos realizada por Finanzas para ayudar al BCRA
a detener la corrida contra el peso.
La
conducta del mercado confirma que con aquellas acciones (que incluyeron la
megaoferta de venta por hasta US$5000 millones de las reservas que desde
entonces repite el BCRA) y el anuncio del comienzo de negociaciones para lograr
asistencia del FMI, el Gobierno apenas compró tiempo.
Los
analistas creen que el mercado cambiario local solo puede rebalancearse si se
cierra en breve un buen acuerdo con el FMI, que "debería incluir una
partida especial para fortalecer las reservas, aunque no se use para defender
un determinado nivel del tipo de cambio, ya que no hay espacio para plancharlo
en un mundo que se va poniendo cada vez más complejo", juzga Miguel
Zielonka, de la consultora EconViews. Pero a la vez puede volver a sufrir
"sacudoncitos" si la negociación con el organismo se dilata o se
revela más problemática que lo previsto, advirtió ayer el economista Miguel
Kiguel.
Por
lo pronto las presiones, aunque reprimidas, se dejan ver en el deslizamiento
que el precio del dólar tiene a diario aun en jornadas en las que (como ayer)
el contexto global no lo justifica. Esto hace que el valor de la divisa (que en
la víspera cerró a un promedio de $24,93 y 25,49 para la venta mayorista y
minorista, respectivamente) se acerque a la zona de máximos que alcanzó
precisamente hace 15 días en el clímax de la corrida.
Sin
pausa en la dolarización
US$500
millones
Vendió
ayer el Nación para evitar que el dólar comercial desafíe el techo de $25 del
BCRA
78%
aumento
Es
lo que subió el volumen operado con dólar futuro en el Rofex de abril a mayo
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