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Esta semana, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económicos (OCDE) comenzó a tratar la postulación de la Argentina para comenzar
los trámites necesarios de vinculación a la organización. Tras la aceptación de
Colombia como miembro, que fue ratificada ayer en la reunión del Consejo de la
OCDE a nivel ministerial en París, la Argentina busca que su solicitud de
integración al selecto grupo de países cuyas directivas fomentan el comercio,
promoviendo así el bienestar económico y social entre sus miembros, sea
aceptada. Las expectativas en el Gobierno son altas, dado que la Argentina ya
cuenta con el apoyo de los países que la integran. Más allá del espaldarazo
internacional que recibiría el Gobierno tras varias semanas turbulentas, el
país accedería a beneficios que van desde la asistencia técnica para mejorar
políticas hasta un mejor posicionamiento en cuanto a recepción de inversión
extranjera.
Reputación
El primer beneficio que recibiría el país al hacer parte de la OCDE
sería la reputación, "que calificaría al mismo ante inversores, actores
económicos y otros países", señala la consultora DNI, que hizo un repaso
por las oportunidades a las que tendría acceso. Además, le brindaría una mejor
evaluación, asistencia técnica para mejorar políticas, cooperación, y tendría
un mejor acceso a vínculos internacionales y un mejor posicionamiento entre los
países elegibles para inversiones desde el sector privado.
Según la misma OCDE, "el ser miembro de la organización depende del
compromiso de un país hacia la economía de mercado y la democracia
pluralista".
Sin embargo, la Argentina se encuentra en el primer paso: si es invitada
a ser parte, debe continuar con una serie de requerimientos -que ya puso en
marcha- para ser aceptada plenamente como miembro. Desde el Gobierno señalan
que, siendo optimistas, el país entraría a la OCDE recién en 2022.
Inversión
Los países de la OCDE en conjunto suman el 62% del PBI mundial
(porcentaje que no incluye la reciente incorporación de Colombia) y, en materia
de inversión extranjera (IED), son los más grandes emisores y receptores.
Según DNI, la inversión extranjera directa recibida por la OCDE en 2017
representó el 57% del total de la IED recibida en el mundo. Los países de la
OCDE recibieron unos 760.000 millones de dólares, aunque -en el marco de un
descenso en todo el planeta- los flujos hacia esa asociación sumados cayeron
sustancialmente en relación con 2016: 37%. En 2016 la OCDE recibió 63% del
total mundial y en 2015 un 47%.
En tanto, la inversión extranjera emitida desde la OCDE representó el
año pasado el 77% del total mundial. Si se la analiza sumando sus países, la
organización es la gran emisora de inversión extranjera del planeta.
Del stock de inversión extranjera, el país recibe unos 76.150 millones
de dólares de países de la OCDE, un 83% del total.
Comercio
Los países de la organización son, a su vez, los mayores actores
globales en cuanto a comercio exterior. Con casi 15.000 millones de dólares
acumulados de exportaciones de todos sus miembros, las exportaciones de los
países de la OCDE representan el 28% del PBI de la organización (en la
Argentina el porcentaje de exportaciones en el PBI apenas ronda el 12%).
Según Marcelo Elizondo, las exportaciones de los países de la OCDE
suponen el 71% del total de las exportaciones mundiales, mientras que las
importaciones (14.800 millones de dólares) generan un porcentaje similar del
total mundial.
El comercio de la Argentina con la organización representa el 35,9% del
total de las exportaciones y el 39% del total de las importaciones.
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