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Por Francisco Jueguen -
Una de las más importantes compañías de producción de acero de la Argentina ya
lo tiene escrito en sus balances como una precisa anticipación de lo que le
ocurrirá a la economía local en los próximos meses: mientras en la actualidad
reflejan ventas con un aumento anual de 10% en el primer semestre -un efecto
que se condice con los números oficiales que muestra el Indec-, las
colocaciones a futuro de ese bien pronostican una caída del mismo porcentaje en
el segundo. De esta manera, el año terminaría -creen- empatado, en el mejor de
los escenarios esperados.
La venta de acero no
es un tema menor para la actividad. Es el principal insumo de los sectores que
se convirtieron en motores de la economía en los últimos meses: la construcción
y la industria automotriz. "Ese segundo semestre se compara con un avance
de 20% del mismo semestre de 2017", contaron en esa empresa para minimizar
el efecto de desaceleración que vivirá la actividad económica en los próximos
seis meses, algo de lo que los analistas privados vienen hablando desde hace
tiempo.
Los datos de abril
publicados ayer por el Índice Sintético de la Actividad de la Construcción (ver
aparte) incluyen un número que vaticina ese freno: la superficie cubierta
autorizada por los permisos de edificación, un indicador del avance de la
actividad privada en ese sector, cayó 19,6%. Es la baja más importante desde
febrero de 2017. La actividad privada representa el 75% del total del rubro de
la construcción. El resto es obra pública, una de las variables que el ministro
de Hacienda, Nicolás Dujovne,
aseguró que recortará para reducir el déficit fiscal.
"El cimbronazo
cambiario trajo una serie de efectos no deseados", estimó desde Ginebra
a LA NACION Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina
de la Construcción (Camarco). "El primero es una tasa de interés al 40%.
Pero también el aumento de los inmuebles en dólares. Aquellos que tenían un
préstamo en UVA no llegan ahora a comprar con los pesos que les da el banco.
Hay una menor demanda de viviendas terminadas y mayor retracción del mercado.
Por otro lado, la obra pública y la reducción de 30.000 millones anunciada
impactará en las obras futuras", señaló el constructor, que anticipó que
se viene un segundo semestre difícil.
En el sector de la
construcción afirmaron además que observan un cambio de expectativas privadas
por "el lío cambiario aún no cerrado" y por el recorte en la obra
pública. "Más allá de lo que diga el Gobierno, pasa que cuando dicen que
van a restringir la obra futura ya comienzan a frenar el financiamiento de la
actual y a atrasar los pagos", anticipó un hombre que conoce bien el rubro
y que recordó además que los proyectos público-privados ya adjudicados estarán
vigentes recién desde 2019.
"Con estas
tasas de interés nos van a fundir", le dijo ayer el gerente general de un
importante supermercado al ministro de Producción, Francisco Cabrera .
"¿A alguno de los que están acá le está yendo bien?", preguntó otro
de los presentes en una reunión con varios supermercadistas para anunciar la
ampliación de Precios Cuidados. El temor es que los valores de los productos de
la canasta alimentaria suban fuertemente. Para uno de los directivos presentes
allí, en los próximos dos meses se observará una fuerte retracción del consumo
masivo.
"La economía se
pincha en el segundo semestre", aseguró un importante economista en la
cena que Cippec organizó meses atrás.
"El tipo de
cambio le da aire a la exportación, pero genera una tasa que complica los
costos de las pymes y ralentizará además la dinámica del mercado interno",
confirmó ayer a este medio Diego Coatz, director general de la Unión Industrial
Argentina (UIA).
Uno de los sectores
que pueden sufrir el impacto es el automotor. "En 15 días no ha cambiado
la perspectiva", afirmó a LA NACION Hernán Vázquez,
presidente de Volkswagen. El ejecutivo de la firma líder en el país estimó que
ahora es poco probable que se llegue al millón de ventas este año y que los
próximos meses serán de estabilidad o negativos. "La producción sigue
firme por la exportación. Si cae el mercado local, se intentará compensar con
más ventas al exterior", dijo, y cuestionó las altas tasas de interés y su
impacto en el rubro. Ya lo dijo esta semana Paolo Rocca en París: "Este
será un año difícil porque hay que recuperar el equilibrio".
40%
La tasa de
interés
Los sectores
productivos creen que la tasa de interés que el Banco Central fijó como
solución a la corrida provocará un freno de la actividad.
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