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El Gobierno apurará
esta semana la definición de un paquete de al menos u$s30.000 millones con organismos
multilaterales de crédito.
Integrantes del
equipo económico estuvieron en Washington negociando un crédito stand
by del Fondo Monetario. El
auxilio incluye además conversaciones con el Banco Mundial, Banco
Interamericano de Desarrollo y Corporación Andina de Fomento-Banco de
Desarrollo de América Latina.
Un estudio del
viernes del Instituto para las Finanzas Internacionales con sede en Washington,
señaló que los bonos argentinos fueron los más castigados en el mundo
emergente en estos dos meses.
Por lo tanto, la
negociación apunta a conseguir un primer desembolso rápido. Así, el
Gobierno despejaría las dudas sobre el horizonte de cara a las elecciones 2019,
algo que los inversores empezaron a monitorear más de cerca en las últimas
horas.
Las necesidades de
financiamiento para lo que resta el año, según una estimación de Eco Go, son
u$s3.701 millones. Y se suman u$s26.413 millones para el próximo. Aunque en
Finanzas sostienen que el gap financiero de 2019 se achicaría - de
los u$s26.000 millones- por el ajuste fiscal.
El Gobierno se
comprometería a llevar adelante un ajuste fiscal más rápido. La meta de
déficit pasaría de 2,7% del PBI a 2,5% este año. Esto se conseguiría por la
baja de gastos en la obra pública -se ejecutarán $30.000 millones
menos-, del funcionamiento del Estado -se ahorrarán $26.400 millones en un
año-, y eventualmente menos transferencias de capital a provincias.
El año próximo la
meta fiscal rondaría 1,5% del PBI. Argentina se comprometería a seguir corrigiendo la cuenta
de subsidios en 2019 y otros precios como consecuencia del desequilibrio
fiscal y el reacomodamiento del dólar de estas últimas semanas.
El viernes el
Gobierno descartó el congelamiento de la nafta en línea
con lo que varios economistas advirtieron tras la devaluación del peso:
posponer la actualización de los costos con el sólo objetivo de mostrar cifras
más bajas en la inflación, aumentaría el riesgo de acumular distorsiones.
Por otro lado, y como señal de ahorro, en Hacienda calculan que detener la
baja de las retenciones agregaría
recursos por 0,3% del PBI.
Fuentes oficiales
señalaron a Clarín que el FMI plantearía que el Banco Central deje
de asistir al Tesoro. Y que se habla de un política monetaria “más
consistente” con objetivos “realistas”. Por el lado de las Lebac, se analiza que
ese instrumento quede sólo para bancos –tendrían hoy entre 40% y 50% del stock
total-.
El Gobierno guarda
hermetismo sobre el monto del paquete que se negocia con los
organismos. Fuentes señalan que el piso de la ayuda sería u$s30.000 millones.
El ex secretario de
Finanzas Miguel Kiguel calcula de u$s40.000 millones a u$s45.000 millones.
Mientras que Javier Alvaredo, director de ACM, sostiene que “no me
sorprendería que el monto total orille los u$s50.000 millones”.
La mayor oferta de
dólares -del paquete de organismos y otro de las cerealeras-, daría una
señal al mercado. “Es necesario para cambiar el humor”, dice Kiguel. Así
se dejaría flotar el dólar para de paso achicar el déficit
externo.
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