|
Por Maia Jastreblansky - La poda del gasto público que
impulsa la Casa Rosada tendrá un capítulo significativo en los medios de
comunicación estatales. El Gobierno pretende alcanzar un ahorro de $1000
millones en Radio y Televisión Argentina (RTA), con medidas como la suspensión
de paritarias y el fin de las horas extras. En la agencia de noticias Télam el panorama es
más incierto.
Fuentes oficiales
admiten que en Télam se está "evaluando la planta de personal para
corregir los números" dentro de esa dependencia, que hoy tiene unos 840
empleados.
Este plan de
recortes ya permeó en los trabajadores de los medios públicos, que iniciaron
medidas de fuerza. En Télam, tras el despido de dos empleados, hubo cese de
actividades durante cuatro días la semana pasada, y el paro continuó ayer y
hoy. El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba), que lleva la voz
cantante, marchó con otros gremios a la entrega de los Martín Fierro para
denunciar "el vaciamiento de los tres medios del Estado".
Desde el Gobierno
ven este recorte como una crónica anunciada. El titular del Sistema Federal de
Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi ,
había quedado rezagado en la carrera de ajustes a la que se habían lanzado
todos los ministerios. Pero el guadañazo a los gastos públicos iniciado la
semana pasada le marcó los tiempos.
Dujovne, de hecho,
anunció que se buscará "acelerar el equilibrio presupuestario de las
empresas públicas" y nombró, entre otras, a RTA y a Télam. Dijo que, a
nivel global, los aportes que hace el Tesoro nacional para mantener la
operatividad de las empresas del Estado pasarán de $12.000 millones, este año,
a $6000 millones, en 2019.
"En el Sistema
de Medios Públicos no se hizo un control de dotaciones tan rígido como en otras
áreas. La Secretaría de Empleo Público no ingresó para evaluar cuánta gente
trabaja y qué perfiles se necesitan", señalaron fuentes oficiales a LA
NACION, al tiempo que admitieron que la administración central tiene menos
injerencia que en los ministerios.
Evaluación de
números
Mientras aumenta la
presión de la Casa Rosada, desde el Sistema Federal de Medios Públicos destacan
"el plan de ahorro de $1000 millones" que se puso en marcha este año
en RTA. En la TV Pública, eso se tradujo en el congelamiento de las paritarias
(no habrá aumentos este año) porque, según esgrimieron, los sueldos de la señal
estatal se encontraban "un 25% por encima de los del resto de la
industria".
También se decretó
el fin de las horas extras, un componente importante del salario que afectó la
programación. Por esta merma ya no hay noticieros los fines de semana.
"Hoy, el salario en mano es el 50% del que percibíamos en 2017",
señalaban ayer en el Sipreba, y agregaban que los recortes llegaron también a
otros componentes estipulados por convenio colectivo.
Desde el Gobierno
destacaron que otro ahorro importante estará en los derechos para transmitir el
Mundial de US$19 millones en 2014 a un tope de US$3 millones este año.
En Radio Nacional,
los recortes llegaron a los inmuebles. Las oficinas porteñas de la emisora
estatal se emplazaban en dos edificios, uno propio y otro alquilado, en Maipú
al 500. Los trabajadores del inmueble en alquiler fueron trasladados a la
planta de Pacheco para ahorrar unos $300.000 mensuales.
Lombardi, además,
dispuso que una buena parte de las 48 filiales de Radio Nacional en las
provincias se conviertan en repetidoras de la programación central, por lo que
redujeron costos. "La radio recupera su sentido federal", señalaron
las fuentes oficiales.
Desde el Sipreba
aseguraron que también en la emisora estatal hubo recortes de horas extras y
más de 20 despidos entre enero y marzo.
La agencia Télam es
la que vive por estas horas el escenario más tenso. "Estamos mirando
profundamente a la empresa para definir una hoja de ruta", señalaron desde
el Sistema Federal de Medios Públicos a LA NACION. Subrayaron que
fue "llamativo" el aumento de la dotación.
"A fines de
2001 la agencia tenía 406 empleados. En 2015, la cantidad había alcanzado los
926 puestos. Ya en 2017 los empleados sumaban 893", enumeraron. Pero no
quisieron referirse a un plan de desvinculaciones.
El despido de dos
trabajadores días atrás por un cable de noticias con información errónea sobre
las Lebac -a pocas horas del vencimiento de esas letras- puso en alerta a los
tres gremios de esa sociedad del Estado.
"Estos dos
despidos son un mal antecedente. Se argumenta un error intencional no probado y
no hubo ninguna instancia intermedia de diálogo", señalaron en el Sipreba.
Desde el Sistema
Federal de Medios Públicos consideraron que el cable fue "altamente
sospechoso" y "una fake new en un momento delicado
del país". "Poco colabora este episodio porque desprestigia a la
empresa", advirtieron.
|