El euro fracasó en su intento de avanzar terreno de forma sustancial frente al dólar, aprovechando que el billete verde continúa tomándose un respiro después de las fuertes subidas experimentadas durante la semana pasada. Las malas noticias que desde el punto de vista macroeconómico llegaron sobre la zona euro frustraron el avance inicial de la moneda única, mientras que los inversores aguardan a conocer el contenido de las actas de la última reunión de la Reserva Federal para tomar posiciones. No obstante, los rumores apuntan a que el documento del encuentro que tuvieron los miembros del Comité de Mercado Abierto del organismo emisor el pasado 3 de marzo podría reflejar una rebaja del alarmismo en torno al incremento de las tensiones inflacionistas en la primera economía mundial, lo que también podría explicar que los inversores hayan dejado aparcada su apuesta de compras sobre el dólar.
Uno de los factores que llevó al billete verde a marcar sus máximos de los últimos siete meses frente al dólar fue la subida de los precios de producción, aunque el efecto se minimizó después de se conociera que la inflación subyacente en abril no mostró variaciones en relación con el mes anterior.
El euro llegó a situarse por encima de la cota de 1,26 dólares pero nuevamente fue castigado por las referencias macroeconómicas que se conocieron durante la sesión. El índice ZEW de confianza del inversor en Alemania retrocedió de forma inesperada y se situó en sus mínimos de los últimos seis meses. Además, las previsiones de la OCDE no fueron optimistas sobre la zona euro ni sobre economías como Alemania e Italia, donde prevén que las cifras de crecimiento seguirán siendo negativas.
Con este escenario, el adelanto de elecciones en Alemania y su repercusión en los trámites de la UE y la incertidumbre por el resultado del referéndum sobre la Constitución Europea en Francia y Holanda, el euro fue incapaz de aprovechar las circunstancias, con lo que cerca del cierre de la sesión en las plazas europeas volvía a situarse por debajo de la cota de 1,26 unidades.
Mientras, el yen tampoco aprovechó la ocasión para revalorizarse de forma destacada frente al dólar. A la espera de novedades, la divisa japonesa apenas avanzó un 0,2% respecto al billete verde.