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Por Nicolás Balinotti -
Urgido por desactivar lo que sería el tercer paro general de
la CGT contra la gestión de Mauricio Macri , el
Gobierno les ofrecerá hoy a los
gremios una recomposición salarial tras los coletazos
económicos que alteraron la meta inflacionaria del 15%.
La propuesta oficial
consistiría en otorgar una suba adicional a fin de año para aquellos sindicatos
que hayan pactado paritarias en
el 15%. No se precisó el porcentaje del eventual aumento, pero los funcionarios
saben que la CGT desistiría
de la huelga solo si se universalizara la cláusula gatillo, lo que garantizaría
una recomposición salarial atada a la inflación.
Los cálculos
privados indican que la inflación de 2018 será
superior a la del año pasado , cuando cerró en 24,8%. Hay
estudios que pronostican que estaría entre el 26 y el 27%.
El vicejefe de
Gabinete Mario Quintana estará
hoy a cargo de la negociación cara a cara con la cúpula de la CGT, ante la
ausencia del ministro de Trabajo, Jorge Triaca , que
expuso ayer en Suiza en la Conferencia de la Organización Internacional del
Trabajo. El encuentro será a las 11 en la Casa Rosada, porque a las 14 la
central obrera convocó a su consejo directivo con la intención de activar una
protesta, que ahora está en duda. El debate sindical ya no giraba anoche sobre
si la huelga sería la semana próxima o a fin de mes: discutían si aceptarían o
no la propuesta urgente de la Casa Rosada.
Además del Gobierno
y los gremios, hay un tercer protagonista: las cámaras empresarias que
suscribieron el alza del 15%. Triaca se reunió con empresarios en su paso por
Ginebra y les anticipó los alcances de la propuesta. En su intercambio con
Buenos Aires, el ministro dio por hecho que los empresarios avalarán la medida
porque en definitiva es adelantar la cláusula de revisión pactada en las paritarias.
Una pista de que no
habrá objeción empresarial la dio el lunes pasado Jorge Di Fiori, presidente de
la Cámara Argentina de Comercio, al reconocer en Ámbito Financiero que
"el acuerdo por el 15% con [Armando] Cavalieri quedó en la historia".
Cavalieri es el jefe del gremio mercantil y uno de los dirigentes más cercanos
al macrismo. Votará hoy por cancelar el paro.
Las conversaciones
con empresarios y sindicalistas para revisar las paritarias habían comenzado en
plena turbulencia económica, cuando el dólar trepó a $25 en apenas unos días y
el Gobierno no logró frenar el traslado a precios en las góndolas del
supermercado.
La negociación de
hoy entre el Gobierno y la CGT fue confirmada a LA NACION por fuentes
sindicales de los diferentes bastiones que conviven en la central.
Juan Carlos Schmid ,
uno de los integrantes del triunvirato de mando, confirmó la pulseada.
"Hablé con Triaca antes de que se vaya a Ginebra y le sugerí que él
y Dujovnerevaliden
públicamente las cláusulas de revisión de las paritarias para compensar la
caída salarial. Le dije que lo anuncien en conferencia, que sería un gesto de
confianza. Pero no lo hicieron", dijo el portuario.
El Gobierno agilizó
su maquinaria para neutralizar el paro de la CGT cuando percibió que los
sindicalistas aliados esbozaron una actitud más combativa. En paralelo a las
gestiones de Quintana en Buenos Aires y las charlas de Triaca en Ginebra, hubo
también contactos estratégicos con los sindicatos del transporte. Sobre todo,
con el colectivero Roberto Fernández y el ferroviario Omar Maturano. La
intención del Gobierno es aislar a Hugo Moyano y a las
dos CTA, que mantienen en pie su protesta de la semana próxima.
No será la primera
vez que Macri recurra de manera urgente a una solución para frenar una protesta
sindical. El 12 de octubre de 2016 anunció un paquete de beneficios salariales
e impositivos y logró neutralizar lo que se presumía que sería la primera
huelga contra su gestión. El auxilio consistió por entonces en otorgar $1000
adicionales a los beneficiarios de las asignaciones por hijo y las jubilaciones
mínimas, y la eximición del impuesto a las ganancias del medio aguinaldo.
Aquella vez, Quintana y Triaca pactaron el trato con la CGT en el sindicato de
la Sanidad, el gremio de Héctor Daer, otro de los líderes de la central.
El acuerdo pasajero
de 2016, sin embargo, no aquietó los ánimos. El 6 de abril de 2017, finalmente,
se concretó el primer paro contra la gestión. Los ejes del reclamo fueron el
rechazo a la política económica y el incumplimiento del pacto antidespidos acordado
con empresarios e impulsado por la Casa Rosada. Ambas reivindicaciones vuelven
a estar hoy en el debate, aunque con salvedades: la escalada del dólar provocó
una devaluación del peso, la inflación se disparó cuando el Gobierno aparentaba
tener cierto control de los precios y hay un pacto en curso con el FMI. Hay
otra gran diferencia: en 2017 no se había profundizado el enfrentamiento con
Hugo Moyano.
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