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Por Javier Blanco -
El Gobierno inició gestiones para sumar al próximo anuncio del acuerdo con el FMI -que
le permitiría cubrir por completo sus necesidades de financiamiento hasta el
fin de su mandato- la llegada de préstamos que reforzarán las reservas
del Banco Central (BCRA).
Estas cayeron 20% en los últimos tres meses por la salida de fondos de la
región ante el previsible final de la era mundial del dólar barato y la
corrida desatada contra el peso .
Las conversaciones
apuntan a ampliar el swap o mecanismo de intercambio ya
firmado con China, según confirmó ayer el jefe de Gabinete, Marcos Peña ,
al Financial Times en el marco de su gira por el Reino Unido y
Nueva York para avanzar con la cooperación bilateral y fortalecer el comercio.
Pero no se descarta
replicar este tipo de intercambio con otras naciones o ampliar incluso la línea
disponible del Banco de Basilea (BIS, según sus siglas en inglés) para
fortalecerlas algo más. El objetivo: disuadir nuevos ataques contra el peso, de
manera que el clima de tranquilidad cambiaria que afloró en los últimos días
tienda a consolidarse y ayude a la economía a recuperar previsibilidad.
Los datos muestran
que desde lo que se puede tomar como el inicio de la corrida (la venta de US$30
millones de las reservas que realizó el 5 de marzo el BCRA para poner fin a un
ciclo de alzas que había llevado al dólar de $17,30 a $20,30 en tres meses) el
BCRA vio caer sus reservas desde los US$61.700 hasta los US$49.950 millones
anteayer, es decir, US$11.750 millones (19,1%).Esto hizo caer la relación
reservas/PBI del 8,7% de fin de año hasta el 6% de estos días, y dejó al país
compartiendo el penúltimo lugar con Ecuador en una tabla regional que lideran
Perú, Uruguay y Paraguay, y solo por delante de Venezuela.
El grueso de la
caída estuvo relacionado con las intervenciones en el mercado por US$10.166
millones (US$2040,5 millones en marzo, US$4730,3 millones en abril y US$3396
millones hasta mediados de mayo), de allí que puede considerárselo un costo de
la corrida.
Pero la sangría fue
mucho mayor, ya que la tenencia del BCRA había sido en paralelo reforzada por
el aporte (vía depósitos) de las divisas que obtuvo el Gobierno al pactar un
préstamo (Repo) por US$2000 millones con los bancos HSBC y Credit Suisse o haber
colocado entre grandes fondos unos US$2000 millones en Bonos del Tesoro en
pesos (BOTE) en la emisión reciente que ayudó a poner fin a la corrida durante
el último supermartes de Lebac, y por la reapertura por US$2000 millones de la
línea con el BIS, todas divisas que así como ingresaron se fueron.
Se trata de la
salida de divisas más acelerada y violenta desde 2013, año en que el cepo
(ideado para contener fugas) comenzó a dañar mucho más fuerte las reservas del
BCRA, que se desinflaron en US$12.691 millones (o 29%) en ese año, al caer de
US$43.290 millones a US$30.599 millones.
Las reservas del
BCRA, que ayer se recuperaron en US$89 millones para volver a ubicarse sobre la
cota de US$50.000 millones que habían perforado el lunes, incluyen ya hoy una
tenencia de yuanes valuada en US$10.375 millones (que forma parte delswap repactado
con China hace un año y hasta 2020) y el préstamo por US$2000 millones tomado
hace apenas un mes del BIS. Es decir, en casi un cuarto están constituidas por
este tipo de asistencias.
"La tenencia
está en un nivel intermedio, pero que no le da al BCRA mucho margen para volver
a valores de desequilibrio en materia cambiaria o regular el valor de la moneda
en contextos de inestabilidad", observa el economista Marcelo Capello, de
la Fundación Mediterránea, quien explica además que "si bien en valor
nominal solo resultan superadas por las reservas existentes en 2010 y 2017, si
se las analiza en términos del PBI actualmente representan la mitad del ratio
que existía en 2007".
La posibilidad de
que sean reforzadas, aunque sea por la vía de préstamos, es valorada por los
analistas, especialmente si "a ese mecanismo se acude en medio de un
acuerdo como el que negocia el Gobierno para asegurar su financiamiento".
"En reservas,
lo que abunda no daña. Y este tipo de mecanismos son útiles porque, mientras
están acordados pero no tienen movimiento, suma a la cuenta de reservas a costo
0 dado que solo se pagan intereses si el BCRA, por algún motivo, necesitara
convertir esos yuanes en dólares", señala el economista Miguel Zielonka,
de la consultora EconViews. "Por más que los préstamos sean contingentes o
se vayan desembolsando de a tramos, es bueno que se apunte a mostrar una figura
que ayude a disipar las expectativas de un deslizamiento adicional en el tipo
de cambio", coincide Gustavo Neffa, socio de director de Research for
Traders.
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