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Por Javier Blanco -
La paz cambiaria duramente conseguida mostró ayer, pese a que el mercado estaba
al tanto del inminente acuerdo con el FMI , que puede durar
poco, aunque esta vez la amenaza no es el frente interno, sino el externo. La
duda se instaló por la corrección al alza del 0,35% promedio con que cerró el
dólar, tras tres días de negociarse a la baja, un incremento menor, pero solo
porque el Gobierno (vía Banco Nación) aportó del 40 al 50% de las divisas
transadas en el mercado para evitar que el alza resultara mayor.
El rebote del billete llegó el día después de la rueda más tranquila en
muchas semanas, la que había permitido al Banco Nación mantenerse al margen de
las operaciones. El Nación relevó desde mediados de mayo al Central en el rol
de oferente oficial. Fue un oasis tras dos semanas en las que se vio obligado a
volcar al mercado unos US$1600 millones que el Tesoro obtuvo en la última emisión
de BOTE (bonos) solo para evitar que el mercado desafíe el techo de $25 fijado
desde hace 20 días al dólar mayorista.
Pero esa tranquilidad se vio alterada ayer al mediodía al volver a
quedar bajo presión devaluatoria casi todas las monedas de la región. "La
Bolsa paulista operaba con un derrape del 6% y el real se hundía 2,5%, tocando
su mínimo desde 2016. ¿Hay que recordar que es nuestro principal socio?",
se preguntó el analista Norberto Sosa, de Invertir en Bolsa (IEB), al explicar
las reacciones.
"El mercado abrió con la consabida megaoferta del BCRA a $25, pero
sin posturas del Nación. Así operó con oferta privada hasta que las pantallas
comenzaron a mostrar el derrumbe del real y del Bovespa, lo que reactivó la
demanda y raleó la oferta, como suele ocurrir cuando hay un cambio de tendencia
súbito", explicó Agustín Álvarez, de GL Capital.
"El Nación apareció ni bien quedó claro que el peso estaba siendo
arrastrado por la corriente de devaluaciones y abasteció dólares a $24,9850,
precio al que cerró, para evitar que alguien se anime a desafiar la oferta de
venta por US$5000 millones a $25 que mantiene el BCRA en las pantallas del
Mercado Abierto Electrónico. La estimación es que vendió más de US$500 millones
sobre los US$997 millones operados", detalló Fernando Izzo, de la corredora
ABC.
Al valor fijado por el Nación finalmente cerró la divisa en el mercado
mayorista, lo que supone un aumento de 8,5 centavos respecto de la clausura
previa de $24,90. A su vez, por esta presión el precio de venta al público, que
se había reacomodado a la baja en los tres últimos días, rebotó de $25,47 a
$25,54, según el relevamiento del BCRA. La acción oficial buscó mantener al
dólar estable al menos hasta que se confirmara el acuerdo de financiamiento con
el FMI o lleguen los primeros desembolsos, dado que se estima que ayudarán a
aplacar las exageradas expectativas devaluatorias que subsisten, a juicio del
BCRA.
Pero las dudas sobre la continuidad de la paz cambiaria quedaron
instaladas. "Las paridades cambiarias van dependiendo de lo que pasa en
todos lados. Y lo de Brasil genera mucho nerviosismo", explicó Leonardo
Chialva, de Delphos Investment. "El acuerdo puede calmar porque asegura el
financiamiento, pero no garantiza per se la solvencia
argentina, por eso las presiones van a seguir latentes y dispuestas a aflorar
hasta que no se vean adelantos en la consolidación fiscal y externa. Más si hay
más volatilidad global", advirtió Guido Lorenzo, economista de ACM.
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