|
|
| Tarifas: Gobierno comprometió ajuste por $70.000 M ante FMI |
| ABC Mercado de Cambios S.C. comunica sobre la fuente de la siguiente nota: |
| Texto informativo:
11/06 - 09:20 Ambito Financiero |
Recomendar |
Imprimir |
|
|
Pior Carlos Burgueño - El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional
(FMI) traerá, entre otras batallas complicadas, un complejo escenario de
negociación para el Gobierno en 2019. Si se cumplen las promesas que se
firmaron con el organismo internacional, el año próximo se deberán reducir
subsidios a las tarifas de energía y al transporte público por un total de
entre $70.000 a $80.000 millones, correspondientes a un 0,4% del PBI. El número
final dependerá de la confección definitiva del ajuste fiscal primario que se
deberá aplicar el próximo año, y que figurará en el proyecto de ley para 2019
que el Gobierno deberá aprobar en el Congreso. Este deberá incluir, con
detalles, todos los capítulos del acuerdo con el FMI. En especial, la forma en
que el oficialismo piensa cumplir con la baja del desequilibrio fiscal del 2,7%
comprometido para 2018 al 1,3% que se le prometió al organismo en el acuerdo
presentado el jueves pasado en sociedad.
Si bien se deberá esperar al primer trimestre del año próximo para conocer los
datos finales del volumen del PBI argentino, se supone ya que el ahorro
aproximado al que deberá llegar el Gobierno en 2019 rondará los $200.000
millones. Si se lo compara con el ritmo que venía manteniendo el oficialismo
desde que llegó al poder en diciembre de 2015, será la reducción del déficit
primario más importante desde que Mauricio Macri llegó al poder. Será además el
único en el que no se podrá incurrir en desvíos, ya que están comprometidos los
desembolsos que el organismo pactó con el Gobierno y que deben llegar para que
el Ejecutivo pueda cumplir tanto este año como el próximo con lo pactado. El
caso además se complica en 2019 dado que es año electoral, pero para el
macrismo no habrá alternativa. Tendrá que cumplir sí o sí con la reducción del
déficit comprometida al FMI. Antes de definir cuál será el monto concreto del
gasto público a reducir en 2019, el Ejecutivo quiere tener dos datos que
podrían aliviar el imprescindible ajuste para el próximo año. El primero es el
dato final del déficit primario de este año el que, según las proyecciones
acumuladas a mayo, podrían derivar en un porcentaje final para este ejercicio
del 2,5%. Esto es, aunque de una manera leve, un resultado menor al 2,7%
comprometido con el FMI para 2018. En millones de pesos serían unos $20.000
millones menos de ajuste en 2019. El otro dato que podría amortiguar la
necesidad de profundizar la baja del gasto público el año próximo será la
evolución de la recaudación impositiva que, con la ayuda de un mayor nivel de
cumplimiento tributario, la ampliación de la base pos blanqueo, un cierto
repunte en el combate a la evasión y, fundamentalmente, los mayores ingresos
por la devaluación mejorarían los ingresos impositivos haciendo que el ajuste
del año próximo sea menor al comprometido.
Más allá de ambas amortiguaciones, el ajuste en 2019 será inevitable y se
dividirá en los siguientes porcentajes, según el compromiso ante el FMI: el
0,6% obra pública y gastos de capital (ver nota pag. 6), un 0,3% transferencias
a provincias y el 0,1/0,2% salarios y bienes y servicios. A esto habrá que
sumar el recorte más polémico y comprometido que tendrá que negociar el
Gobierno cuando discuta el Presupuesto 2019: un 0,4% del ajuste sobre el PBI
deberá provenir de una reducción en sus subsidios a las tarifas de los
servicios públicos y el transporte. En dinero serían entre $70.000 y $80.000
millones, lo que implicaría un nivel similar a la reducción aplicada para este
año, cuando el Presupuesto aprobado por el Congreso comprometía unos $77.000
millones totales. Se incluyen tanto el dinero destinado al transporte público
como a la energía eléctrica, gas y agua.
Se descarta que de los cuatro capítulos de ajuste fiscal comprometidos ante el
FMI para 2019, el tarifario será el más complejo de negociar y aprobar en el
Congreso. Sólo teniendo en cuenta la batalla política que el Gobierno debió
enfrentar en mayo contra la unión de casi la totalidad de la oposición, que
llegó a aprobar un proyecto consensuado que limitaba el ajuste tarifario a lo
que indicara la inflación. El Gobierno tendrá también que hacer magia verbal y
extremar sus dotes de convencimiento ante la sociedad para que en un año
electoral se acepte un alza en los costos de las tarifas de luz, gas y agua y
los boletos de colectivos y trenes, similar al de este año.
El Gobierno es más optimista en otro de los capítulos de ajuste fiscal
comprometidos ante el FMI, el referido a la reducción del 0,1%/ 0,2%
correspondiente a los salarios y bienes y servicios. Es el ítem comprometido y
anunciado por el flamante ministro coordinador Nicolás Dujovne ante el propio
Mauricio Macri, y que se desprende de la orden que el funcionario le dio a toda
la mesa del Gabinete económico para que aplique en cada una de las áreas
correspondientes. Serían entre $10.000 y $20.000 millones, que comenzarían a
ajustarse este año y que se verían contablemente en el primer trimestre de
2019.
La buena noticia del desagregado en el compromiso de ajuste fiscal ante el
Gobierno es que el FMI cumplió con su palabra y no requirió ningún tipo de
rebajas en los planes sociales tipo AUH o Trabajar. Lo contrario habría sido
lapidario para las posibilidades electorales del macrismo en 2019.
|
 |
| ABC Mercado de Cambios S.C. le acerca las noticias y novedades de mayor trascendencia relacionadas
con el comercio y operaciones cambiarias a través de una fuente
segura y confiable. |
|
Nota:
Haga click sobre la noticia o novedad que desea ver |
|
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
|
|
|
|