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Por Carlos Lamiral - Coordinación. Dujovne pudo encabezar la segunda
reunión de coordinación del gabinete económico. Algunos ministros mandaron
secretarios. En dos semanas debería haber un nuevo encuentro ministerial.
Con 2018 ya jugado en materia de ajuste del déficit fiscal, el Gobierno
ahora apuntará a cerrar el Presupuesto de 2019 con un fuerte recorte de los
gastos, de $210.000 millones. En función de ello, la reducción que se había
planeado en los ministerios, hace tres semanas, quedará para el año que viene.
En su calidad de coordinador del gabinete económico, el ministro de Hacienda,
Nicolás Dujovne, había pedido a sus pares medidas para afinar el lápiz. Pero en
rigor, nada de ello ocurrió. Aun así el funcionario confía que este año va a
lograr, e incluso sobrecumplir en 0,2 puntos la meta acordada con el Fondo
Monetario Internacional (FMI) del 2,7 del PBI, sin presionar más sobre los
gastos de lo ya se viene haciendo.
El problema que tiene es que la devaluación del peso va a provocar una caída
inevitable de la actividad. Frente a ello, el titular del Palacio de Hacienda
les pidió ayer a sus pares del área económica que refuercen todas las medidas
que promuevan el crecimiento de la actividad y mejorar la comunicación interna
para evitar que las acciones de unos puedan complicar a otros.
Fue durante la segunda reunión de coordinación en la que estuvieron Jorge
Triaca (Trabajo), Juan Manuel Carassale (por Energía), Emilio Basavilbaso
(Anses), Francisco Cabrera (Producción), Gustavo Santos (Turismo), Luis Caputo
(Finanzas), Andrés Ibarra (Modernización), Mario Quintana (Jefatura de
Gabinete), Alejandro Caldarelli (por Interior), Santiago del Solar (por
Agroindustria), Guillermo Dietrich (Transporte) Rodrigo Pena (por Hacienda),
Nicolás Gadano (jefe de Gabinete Hacienda), Sebastián Galiani (Política
Económica) y Fernando Jasnis (Administración y Normalización
Patrimonial).
La estimación de Dujovne es que en el segundo trimestre del año la actividad va
a bajar, que en el tercero se estabilizaría y que en el cuarto volvería a
crecer. Según está acordado con el FMI, en 2018, el PBI debería quedar 0,4%
positivo, pero para Hacienda va a ser más, cerca del 1%. Como los números le
van a cerrar, entonces la atención se orientó para el año próximo.
El Presupuesto de 2019 deberá reflejar las podas al gasto. Como todos los años,
se deberá presentar el 15 de septiembre al Congreso y Dujovne ya les ha
transmitido a varios economistas en conversaciones cerradas que si el peronismo
no acompaña el ajuste, el Poder Ejecutivo va a repetir por decreto el
Presupuesto de 2018, que de por sí marcaría un achique de gasto de facto,
porque sus números quedarán desactualizados por la inflación.
El recorte va a ser de 0,6 puntos del PBI en obras públicas, del 0,4% en
subsidios al transporte, del 0,3 en dinero que se envía a las provincias, 0,2
en salarios públicos, y 0,1 puntos en gastos generales. Como el capítulo de
infraestructura afectará más a las provincias, es donde se apuesta al consenso
con los gobernadores peronistas. Por la mañana, el jefe de Gabinete, Marcos
Peña, valoró "la actitud madura de la mayoría" de los mandatarios al
afimar que "entienden las restricciones que tenemos". Peña señaló que
se seguirán "profundizando" conversaciones. El jefe de Gabinete
agregó que, en el marco del debate del Presupuesto 2019, "se van a poder
definir con más claridad las prioridades y aquellas cosas que no son tan
prioritarias".
Por otro lado, el funcionario relativizó versiones sobre recortes en cargos
jerárquicos en ministerios y organismos. Peña dijo que se trata del recorte de
$20.000 millones anunciado por Dujovne y el ministro de Modernización, Andrés
Ibarra, hace una semana. "No hay novedad" dijo el jefe de Gabinete en
una conferencia de prensa.
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