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Por Gabriela Vulcano -
La renovación del Gabinete, impulsada por la mesa chica del gobierno de
Mauricio Macri tras el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI),
comenzó la semana pasada con el Banco Central y los ministerios de Producción y
de Energía y Minería y continuará en los próximos días en otras áreas menos
sensibles del Poder Ejecutivo. Mientras la pata política quedaría a salvo, las
carteras de Agroindustria, Ambiente, Turismo y Cultura están en la mira del
Presidente.
La apuesta
de la Casa Rosada para morigerar el descontento social producto de la corrida
cambiaria, la suba del dólar y el pedido de financiamiento al FMI no está
centrada en capitalizar la despenalización y legalización del aborto, tampoco
en que el Mundial de Fútbol disimule los desaciertos del equipo económico. El
mandatario eligió un camino alternativo, que involucra tanto a la estructura de
su Gabinete, como a algunos de sus principales funcionarios. La salida de
Federico Sturzenegger del Banco Central y las remociones de Francisco Cabrera
del ministerio de Producción; y de su par Juan José Aranguren, de Energía y
Minería, y la decisión de que el ministerio de Hacienda absorba la cartera de
Finanzas van en ese sentido.
"Hay
que hacer cambios para mejorar la imagen", apuntó un funcionario con
despacho en Balcarce 50. Otro, con llegada a uno de los ministros preferidos de
Macri, explicó a este diario que el gobierno necesita "frescura y gestión
de cara a lo que se viene" y subraya que "uno de los caminos era
hacer una renovación post acuerdo con el fondo".
Los
primeros recambios fueron ideados en la mesa política y apoyados por el
radicalismo. El objetivo es mostrar un nuevo perfil ante la caída en la
aprobación de la gestión de Macri en diversas encuestas, aún cuando se
mantienen las políticas económicas; a la vez que enviar una señal al FMI, que
ve con buenos ojos una reducción de ministerios y la salida de algunos
funcionarios.
Uno de los
pocos que parece estar a salvo de la reorganización que está llevando adelante
el presidente es Frigerio, debido a que es la principal espada de Cambiemos en
el Ejecutivo nacional en la relación con los gobernadores y los senadores del
PJ. No correrían la misma suerte los ministerios de Ambiente, Cultura y
Turismo, que podrían disolverse para volver a ser secretarías. Pero, sin duda,
la cartera que más está en la cuerda floja es la de Agroindustria, que encabeza
Luis Miguel Etchevehere, sobre todo cuando resurgen las versiones de frenar la
rebaja de las retenciones a la soja.
Los anuncios
de cualquiera de esos cambios están atados a cómo comience la semana en el
terreno económico, que trasciende cómo se ubique el dólar.
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