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Por Caetano Mohorade - El Banco Central deberá hacer frente hoy a un
nuevo test del mercado en su licitación mensual de Lebac, la primera en la era
Caputo a la cabeza del organismo. En esta oportunidad, la autoridad monetaria
deberá renovar vencimientos por $514.779 millones, que representan el 43,4% del
stock de estos títulos, en un marco donde el organismo apunta a eliminar los
adelantos transitorios al Gobierno y a disminuir el monto en circulación de
este pasivo (hoy en $1,17 billones). En el último mes, el BCRA utilizó sus
recursos para evitar otro "supermartes" y distribuir mejor los
vencimientos, que al 23 de mayo ascendían a $660.449 millones, por lo cual
comenzó a canjear las Lebac que vencían este mes por otras de mayor plazo y
salió a recomprar parte de los títulos en el segmento secundario.
Sabrina Corujo, de Portfolio Personal, señaló que la emisión de bonos del
Tesoro y las recompras de Lebac "ayudaron a descomprimir los vencimientos
para esta licitación, tanto por el lado de la abultada cifra como por la
tasa". Corujo anticipó que los rendimientos deberían "seguir en
niveles elevados, pero no se van a convalidar tasas desorbitadas; creo que van
a ubicarse por debajo de lo que se está operando en el mercado secundario
(cerca del 45%), es decir, entre un 40% y un 42%". La ejecutiva destacó
que, "pese a que los saltos del tipo de cambio han afectado la estrategia
de carry trade en 2018 y los inversores más conservadores han limitado sus
tenencias de Letras, aún recomendamos mantener entre un 20% y un 25% de las
carteras en Lebac".
Si bien los vencimientos de esta semana no llegan a ser tan abultados como los
de mayo, cuando vencieron casi $616.000 millones, la probabilidad de no renovar
la totalidad de Lebac y ampliar la base monetaria sigue en niveles elevados.
Santiago Palma Cané, socio de la consultora Fimades, comentó que hoy "el
mercado va a operar con la expectativa de la licitación, esperando a ver el
comportamiento del BCRA", aunque recordó que el Gobierno debe cancelar
parte de los pasivos que mantiene con la autoridad monetaria. Destacó que la
devaluación del último tiempo "ayuda al Gobierno, dado que le permite
comprar una mayor cantidad de pesos con menos dólares". Desde el 23 de
abril, cuando comenzó la volatilidad cambiaria, el dólar ha avanzado un 38,3% a
$28,40, en medio de un repunte de las tasas de interés (y de la moneda
norteamericana) a nivel global, que complicó a las monedas de los países
emergentes.
Palma Cané consideró que el Banco Central debe desactivar las Lebac porque
"generan un déficit cuasi fiscal elevado, pero además no están permitiendo
contener al tipo de cambio ni reactivar la economía", sumado a la
persistencia de la inflación, que entre enero y mayo acumuló un 11,9%, de
acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor. Estimó que en el mediano plazo,
"las tasas deberán volver a niveles más razonables con respecto al 40%,
pero en el corto plazo va a continuar la incertidumbre". Y sostuvo que
"las medidas adoptadas por el BCRA este fin de semana y el acuerdo con el
FMI no devolvieron la calma al mercado, que está esperando a ver el impacto de
estas medidas, que debería ser positivo, para que haya una menor volatilidad".
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