El euro estuvo cerca de perder la referencia de 1,25 dólares y marcó nuevos mínimos de los últimos siete meses después de que las última encuestas incrementen la incertidumbre sobre el resultado del referéndum sobre la Constitución Europea en Francia. Además, el dólar repuntó después de que las cifras de crecimiento económico en EEUU fueran revisadas al alza por el Departamento de Comercio. Las últimas consultas sobre el referéndum acerca de la Constitución señalan que el “no” al texto sería apoyado por el 54% de los franceses con derecho a voto. Pese a los intentos desesperados de la clase política por convencer a la ciudadanía de los beneficios de aprobar el texto constitucional, el mercado es consciente de que el triunfo del “no” en un país como Francia puede suponer un duro golpe al proyecto europeo.
Tampoco se les escapa a los inversores que la situación de la economía de la zona euro no es precisamente la ideal. Esta misma semana se conocían las cifras de confianza empresarial en Alemania e Italia, que arrojaron cifras descorazonadoras. El IFO alemán se situó en mínimos de más de un año y medio mientras que en Italia el dato reflejó sus mínimos de los últimos tres años y medio, con la economía italiana en recesión técnica.
Los expertos consideran que la incertidumbre en torno a la Constitución Europea no es sino una circunstancia más que juega en contra del euro, que no se veía tan cerca de perder la referencia de 1,25 dólares desde el pasado mes de octubre.
Mientras, el dólar repuntó con cierta fuerza después de que el Departamento de Comercio hiciera pública la primera revisión del dato del PIB de EEUU del primer trimestre, que situó el crecimiento de la primera economía mundial en el 3,5%, cuatro décimas por encima del dato previo, aunque levemente por debajo de las estimaciones de los analistas.
De este modo, la reacción del dólar tampoco fue excesivamente pronunciada, aunque las cifras de peticiones semanales de subsidios por desempleo también convencieron a los analistas al superar las previsiones del mercado.
El euro también perdió terreno frente al yen, aunque la divisa japonesa no mostró un comportamiento especialmente destacado. De hecho, mostró descensos en relación con el dólar, que volvió a cotizar por encima de 108 yenes.