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Por Sofía Diamante -
La peor sequía en los últimos 50 años impactó de manera rotunda en la actividad
económica de abril, que cayó un 0,9% interanual y un 2,7% con
respecto a marzo en la medición desestacionalizada, según informó ayer el Indec . Los datos desagregados
son contundentes: el sector agropecuario mostró una caída del 30,8% interanual.
El dato sorprendió porque ninguna de las consultoras privadas había estimado
una contracción tan fuerte. De hecho, hay que remontarse seis años atrás para
encontrar un ajuste estacional similar. Fue en 2012, cuando ocurrió la anterior
sequía que afectó al país.
El organismo que conduce Jorge Todesca dio a conocer el Estimador
Mensual de la Actividad Económica (EMAE), un indicador que anticipa la
evolución del PBI y que, a pesar del dato negativo de abril, reflejó una
expansión de 2,4% en el acumulado del primer cuatrimestre del año. Sin embargo,
las perspectivas para los próximos meses no son optimistas, ya que, además de
que continuar el efecto sequía por lo menos hasta este mes, desde mayo se suma
el impacto de la devaluación del peso.
"La caída interanual la explica la bruta caída del sector
agropecuario. Hubo otros sectores que tuvieron un desempeño mejor, como la
industria y la construcción. El dato era esperable, pero fue peor de lo que la
mayoría de las estimaciones privadas indicaban, sobre todo en términos
interanuales", indicó Gabriel Caamaño, economista jefe de la consultora
Ledesma.
Por ejemplo, la consultora Orlando Ferreres & Asociados había
proyectado una expansión interanual de 1% en abril y una caída de 1,8% respecto
de marzo.
"El dato de mayo va a ser malo también. Hay que ver qué pasa con el
ajuste estacional, ya que el dato de abril todavía es provisorio. El mes que
viene, además, ya se va a comenzar a ver el efecto en la molienda de soja, que
es el sector que más pesa dentro de la industria alimentaria. A su vez, la
inestabilidad macro les va a pegar al consumo, a la industria automotriz y a la
metalmecánica", agregó Caamaño.
En el Ministerio de Hacienda, por su parte, señalaron: "Excluyendo
al agro, estimamos que la actividad económica en el resto de los sectores
aumentó en abril 3,3% sobre el nivel de abril de 2017".
"El buen desempeño de la actividad económica se encuentra
difundido, ya que 12 de 15 sectores mostraron crecimiento interanual",
agregaron en esa cartera.
Pesca (10,8%), construcción (10,2%) e intermediación financiera (9,4%)
fueron los tres sectores que más expansión interanual tuvieron. Por su parte,
comercio (5,5%), industria manufacturera (3,1%) y actividades inmobiliarias
(5%) también crecieron, y son los tres sectores con mayor incidencia en la
actividad, después del rubro agricultura, ganadería, caza y silvicultura (que
tiene un peso en el EMAE de 3,78%.
"Sorprende que ya en abril se vea una caída interanual, eso no
estaba en las proyecciones privadas. Igual, por ahora es el efecto sequía el
preponderante para explicar la baja, que se trasladó también a otras
actividades, como transportes", explicó Martín Alfie, economista de la
consultora Radar.
"Creo que el panorama para el año es más complicado de lo esperado,
y el cuarto trimestre va a terminar de definir si el año cierra con resultado
negativo o positivo. Aunque a esta altura es meramente estadístico",
completó.
Por su parte, Lorenzo Sigaut Gravina, director de Ecolatina, indicó que
"el dato de abril mostró una caída fuerte, incluso en la variación
desestacionalizada, lo que anticipa que en el segundo y el tercer trimestre va
a haber caídas".
"Es el inicio de una recesión. Si bien ya hubo turbulencias cambiarias
en ese mes, el gran artífice de este resultado fue el mal número de la
producción agropecuaria. El segundo trimestre ya valoriza la soja y el maíz con
sendas bajas por el impacto directo de la sequía, que afectó muy fuertemente la
producción", estimó.
Tanto el Gobierno como los especialistas privados adelantaron que los
próximos meses de la economía serán difíciles por los impactos que tuvieron los
aumentos de tarifas y la devaluación sobre el consumo, además de continuar el
efecto sequía sobre el campo.
Federico Furiase, economista jefe de EcoGo, comentó que "en abril
estuvieron el efecto de la turbulencia cambiaria, la aceleración de la
inflación por sobre los salarios, la suba en la tasa de interés, y del lado de
las exportaciones, el efecto de la sequía".
"Era esperable, pero fue una caída fuerte, sobre todo en lo
interanual, con una base de comparación baja con el año pasado", indicó.
En 2017, la economía creció un 2,8%, y para este año, las estimaciones
en enero proyectaban una expansión por encima del 3%. Sin embargo, la sequía y
las dos depreciaciones bruscas del peso derrumbaron la estimación optimista de
comienzos de año. Sin embargo, en el último Relevamiento de Expectativas de
Mercado (REM) de mayo, que difundió el Banco Central (BCRA)
sobre la base del promedio de expectativas de las consultoras privadas, las
proyecciones de crecimiento para este año todavía estiman un dato positivo:
rondan el 1,3% de expansión del PBI.
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