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Por Marcelo Bonelli - La Casa
Rosada estudia postergar las rebajas impositivas y extender en el tiempo la
aplicación de la reforma tributaria. Se trata de una de las medidas bajo estudio para reforzar los ingresos fiscales y
cumplir con las metas del FMI.
El paquete incluye todos los
impuestos que bajan en un plazo previsto de cinco años. Ahora se podrían suspender las rebajas y extender el “
gradualismo”. Se evalúa el impacto de la medida y también el costo
político de anular una promocionada reforma: Mauricio Macri anunció
con bombos y platillos la reducción de tributos.
También se volvió a analizar
un tema sensible: suspender por un tiempo la rebaja en las retenciones al
campo. El Presidente, hace un mes, desechó la propuesta: “No vamos a tocar las
retenciones”. Fue cuando Gustavo Lopetegui propuso
la idea: los libros de economía recomiendan la medida.
Pero
los números no cierran y la necesidad fiscal reabrió el debate. El tema volvió a estar en estudio. El propio titular de la Sociedad
Rural lo admitió en la última reunión del Grupo de los 6. Daniel Pelegrina dijo
frente a los lideres empresarios: “A mí me dijeron que no las tocan, pero si
necesitan el dinero lo van a hacer”.
La postergación de la reforma
tributaria ya esta negociada con el Fondo Monetario. En los documentos –aún
secretos– se asume el compromiso. El texto dice que Argentina reafirma su deseo
de bajar impuestos distorsivos. Pero agrega contundente: “Podríamos extender el
período de implementación de algunas de estas modificaciones (de la reforma
tributaria vigente) si fuera necesario para alcanzar nuestras metas fiscales”.
El paquete fiscal incluye
medidas duras: recorte fuerte a la obra pública. Gustavo Weiss, jefe de la
Cámara de la Construcción, advirtió por el impacto. Y además incluye otra bomba financiera: la ANSeS venderá acciones de las compañías privadas que
tiene en su poder.
Se trata de una de las medidas
comprometidas y que involucran un fuerte volumen: cerca de US$ 10.000 millones.
Esta posibilidad fue uno de los motivos “extra” que profundizó la caída
bursátil del miércoles negro. La otra fue la versión sobre un inexistente
impuesto y un tema insistente: muchos analistas dicen que el acuerdo con el FMI será difícil de
cumplir.
La economía entrará en
recesión. El BCRA y
el Ministerio de
Hacienda elaboraron un informe para el Presidente. Ese texto
confirma que habrá dos trimestres seguidos de caída en la actividad
y que podría repuntar a fin de año”.
El desgastante retroceso que sufrió la economía, provocó muchos pases de
factura en el interna del Gabinete. Luis Caputo y Nicolás Dujovnedesplazaron
en las preferencias de Macri a Lopetegui y a Mario Quintana.
A ambos se los culpa de
liviandad y falta de previsión frente a la crisis que deterioró al Gobierno. La
dupla “mis ojos” no advirtió la crisis y fue –en marzo- la que instaló el
slogan “ lo peor ya pasó”. Igual, en los círculos de poder el tema es otro: la fuerte interna en la mesa de decisiones
mas íntima del Presidente. Marcos Peña tiene un enfrentamiento con
la dupla María Eugenia
Vidal y Horacio
Rodríguez Larreta. Ambos Jefes distritales del PRO -Buenos Aires y
CABA- culpan y responsabilizan al jefe de Gabinete, Marcos Peña, de los graves errores que cometió el Gobierno
durante la crisis.
Las diferencias ya vienen
desde hace tiempo, pero la corrida cambiaria e inflacionaria acentuó las
desavenencias. La disputa tiene –a diferencia del peronismo– “estilo Pro” y por
lo tanto no es pública ni
escandalosa.
Peña disputa espacios de poder
con Vidal y Rodríguez Larreta. En su entorno hay “gurkas” que critican a la
gobernadora porque aumenta su popularidad en base al desgaste del Ejecutivo
nacional. En la Casa Rosada disgustaron los reclamos públicos que hizo Vidal
para “controlar los precios”. Dicen
que actuó para diferenciarse de Macri porque también tuvo una caída
en las encuestas. La “dupla distrital” sostiene que la Jefatura de Gabinete
abusó del “autismo” político y culpa a Peña de tener una visión excesivamente optimista.
Para ambos, esa falta de
realismo llevó a la Casa Rosada a reaccionar tarde y a cometer traspiés que
agrandaron los problemas económicos.
Vidal y Rodríguez Larreta le
plantearon sus diferencias al Presidente.
Fue a mediados de mayo, unos
días antes del vencimiento de las Lebac. Ambos, en esa reunión, cuestionaron la
idea de dividir las decisiones
económicas en múltiples ministerios y recomendaron concentrar las
definiciones en pocos funcionarios.
También sugirieron la idea de
abrir el cerco político y desandar la decisión de ahuyentar a dirigentes
valiosos de la Casa Rosada. Ahora, la disputa se centra en nuevos cambios de
Gabinete. La dupla empuja un gesto de austeridad y un recorte general de
ministerios.
Peña se resiste.
Para eso, dice que tiene un
apoyo clave: se escuda en el propio Macri.
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