SE BUSCA DESALENTAR EL INGRESO POSCANJE DE FONDOS ESPECULATIVOS DE CORTO PLAZO Con el final del canje en puerta, el apetito de los capitales de corto amenaza con presionar aún más sobre el tipo de cambio, obligando al Central a redoblar sus compras en el mercado. Para desalentar la especulación financiera de corto plazo, el Gobierno dispuso ayer la extensión del plazo mínimo de permanencia para las divisas ingresadas al país de 6 meses a 360 días. Aunque la medida, anticipada el viernes por el ministro Lavagna, se viene madurando hace tiempo, la inminente clausura del canje puso al Gobierno en alerta: la Argentina posreestructuración es un imán para los capitales golondrina, que empiezan a sumar más presión sobre el tipo de cambio, haciendo peligrar la actual competitividad exportadora.
La medida busca traer algo de alivio en un escenario en el que mantener el dólar lo más cerca posible de $ 3 está obligando al Banco Central a inyectar una cantidad creciente de pesos mediante sus intervenciones cambiarias.
Liquidaciones de exportadores, ventas para cumplir con obligaciones impositivas e ingreso de dólares para aprovechar lo que se supone será un período de subas, con la entrega de los nuevos títulos, obligaron al BCRA a elevar sus intervenciones a compras superiores a los u$s 100 millones.
A eso se suma el temor por el destino de los pagos que se harán los próximos días (Boden, préstamos garantizados y los bonos nuevos del canje con los cupones en efectivo). Se trata de más dólares que se volcarán al mercado, complicando la tarea de conciliar una política monetaria de inflación contenida y el mantenimiento de un tipo de cambio alto.
En los considerandos de la resolución, Economía señala que "la mayor confianza generada por la evolución política y económica del país, y la reciente regulación de la deuda pública han dado lugar a una creciente afluencia de capital e inversiones del exterior bajo distintas modalidades".
El Palacio de Hacienda consigna además que "cuando este flujo de capitales es de corto plazo, traducido en una mayor oferta de divisas, incide directamente sobre el mercado cambiario y en forma indirecta, podría afectar la toma de decisiones de los agentes productivos del país en función del eventual efecto sobre la competitividad". La resolución no alcanza a las divisas ingresadas por operaciones de comercio exterior o inversiones extranjeras directas.
Inversión de cartera
La inversión de cartera de no residentes ascendió entre enero y marzo a u$s 561 millones, un monto similar a lo que ingresó durante todo 2004 (u$s 579 millones), lo que habla de una significativa aceleración en la entrada de fondos de aquellos inversores que desean realizar inversiones de portafolio.
Además, Economía percibió en las primeras dos licitaciones de Boden una fuerte demanda de bancos del exterior. Y como todavía quedan Boden por emitir (casi $ 5.550 millones), quieren retener el monto de fondos disponibles en el circuito financiero por un año.
Pero hay otra medida que, de prosperar, apuntaría en la misma dirección que esta ampliación del plazo de permanencia. En una semana, el Congreso intentará votar una reforma a la ley de lavado de dinero, que habilitaría el levantamiento del secreto bancario y bursátil sin intervención judicial.
El poder que se dará a la Unidad de Información local sería mayor aún al anunciado: bancos y sociedades de Bolsa, AFJP, casas de cambio, escribanos, tarjetas de crédito y hasta casinos y loterías no podrán guardar confidencialidad sobre sus clientes cuando se les requiera información. Esto, por supuesto, también retraerá a los capitales que pensaban desembarcar en el país.
Economía también evaluó poner un encaje a los capitales que entran al país, como ocurrió en Chile entre los años 1991 y 1998. Con el fin de reducir la vulnerabilidad ante fondos especulativos, lograr mayor independencia monetaria y frenar la apreciación del peso, el Gobierno chileno dispuso un encaje (primero de 20%, después de 30%) sobre el total ingresado, por un período de un año.
Aunque no se admita oficialmente, una medida de esa naturaleza no quedó completamente descartada en Economía. Todo dependerá de la presión que sufra el peso en esta nueva etapa que se abre. |