LA MEDIDA PODRÍA AFECTAR EL NIVEL DE LAS INVERSIONES Algunos apoyan la medida, ya que ayudará a sostener el tipo de cambio con un menor esfuerzo del Central. Otros, en cambio, aseguran que los costos eclipsan esa ventaja. Las opiniones, como suele ocurrir, están divididas. Por un lado, se encuentran quienes –en sintonía con el Gobierno– consideran que hoy el objetivo prioritario es un tipo de cambio elevado y que, por ende, un control de capitales es bienvenido en tanto ayude a alcanzar ese objetivo sin llevar al límite la política del Banco Central. Por el otro, están quienes entienden que estos controles, muy poco amigables para el mercado, tienen mayores costos que beneficios, como tasas de interés reales más altas que en el resto del mundo, con menor inversión y menor consumo.
En lo que coinciden todos, es en que lo ideal sería generar las condiciones necesarias para atraer inversiones de largo plazo.
Ricardo Delgado (Ecolatina): "Es importante evitar la volatilidad en el tipo de cambio, que es algo que no le hace bien a la salud macro y no le da a los inversores estabilidad para la toma de decisiones. Hoy el objetivo prioritario que hay que defender es el tipo de cambio. Es cierto, sin embargo, que se trata de una medida preventiva más que nada, ante la eventual entrada de dólares financieros de corto plazo. Pero hoy ése no es el principal problema, sino los dólares comerciales, es decir, el superávit primario estacional".
Aldo Abram (Exante): "Es una medida útil para el fin que persigue, que es mantener el tipo de cambio real alto. Pero tiene muchos más costos que beneficios. Y esos costos los pagan los sectores más débiles y postergados, mientras se benefician los empresarios de la sustitución de importaciones y las exportaciones. Este tipo de controles reduce la disponibilidad de crédito en la economía, perjudicando sobre todo las Pymes y también deriva en una disminución del aumento del gasto interno, lo que afecta principalmente al sector de servicios, de trabajo intensivo, y por ende, a la creación de empleo. Lo importante es sostener en el tiempo niveles de confianza que hagan al país poco atractivo para los capitales golondrina".
Hernán Cámpora (Grupo SBS): "Se busca restar volatilidad al flujo de capitales de corto plazo que puede tener injerencia en los precios de los activos de Argentina, tanto del tipo de cambio, como de las acciones, bonos, etc. De todos modos, lo más importante sigue siendo asegurar reglas de juego para atraer a los capitales de largo plazo".
Fernando Navajas (FIEL): "Creo que el tema de capitales es un problema en un país que tiene un PIB en el extranjero y una historia de movimientos de la cuenta capital que comparado con, por ejemplo, las importaciones, es de lejos el mayor y más volátil de América latina. La experiencia chilena ha sido leída de modos diferentes. Trabajos recientes del Banco Central señalan que los controles en ese caso no fueron efectivos. Mi preocupación en el caso argentino es que lo que entra es dinero del colchón. De nuevo, el problema es la posición financiera externa de los propios argentinos".
–Rafael Ber (Argentine Research): "La medida debería repercutir en el mercado cambiario porque significa un menor esfuerzo del Banco Central para mantener el tipo de cambio. En las últimas jornadas el nivel de liquidación de divisas fue muy superior al de las operaciones por exportaciones, por lo que el Gobierno sospechaba que había ingreso de fondos para posicionarse en activos ajustables".
Alfredo Piano (Banco Piano): "Es una restricción que sirve para que el Banco Central no tenga que salir todos los días a comprar importantes montos de dólares pero genera dudas desde el momento en que muchos argentinos están tratando de traer su capital del exterior luego del desastre del 2001 y esto puede hacer que se asusten y no quieran venir". |