La inversión extranjera directa en la Argentina aumentó 253% en 2017 y
alcanzó los u$s11.517 millones, según un informe difundido ayer por la Comisión
Económica para América Latina (CEPAL). Sin embargo, las inversiones en el país
representan solamente el 4% del total de la región, muy por detrás de Brasil,
México, Chile, Colombia y Perú.
Brasil recibe el 37% de la inversión extranjera en la región, que totalizó
u$s161.673 millones.
Tras un 2016 con niveles de inversión directa en mínimos históricos, de
u$s3.260 millones, la Argentina multiplicó por tres la entrada de capitales
productivos el año pasado, según el informe.
La CEPAL destacó la posición clave en la explotación del litio que tiene el llamado
"triángulo del litio", conformado por Argentina, Bolivia y Chile, que
cuenta con la mitad de los recursos de litio identificados en el mundo: el 18%
en Argentina, 17% en Bolivia y 16% en Chile.
Mientras Chile posee el 52% del total mundial de las reservas de litio -los
recursos ya identificados y comercialmente y técnicamente explotables-, la
Argentina cuenta con el 14%.
"En los últimos dos años el precio del litio ha mostrado una fuerte
tendencia creciente, con incrementos del 16% en 2016 y del 60% en 2017. Este
escenario ha impulsado el interés de las firmas transnacionales por la
explotación de litio en la región: en la Argentina han emprendido nuevos
proyectos firmas canadienses", señaló.
Según el reporte, en 2016, primer año de Mauricio Macri como presidente y tras
la salida del cepo, estuviera afectado por un incremento en la remisión de
utilidades -no sólo las de ese año, sino también el acumulado en los años
anteriores- que afectó la inversión.
A nivel regional, la inversión cayó 3,6% y totalizó u$s161.673 millones, según
el índice difundido en México por Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la
CEPAL.
De acuerdo con estas estimaciones, Brasil se mantiene como el principal
receptor de IED en la región: el año pasado captó un 37%. Luego se ubicaron
México (26%), Chile (13%), Colombia (8%), y Perú (5%).
"La Argentina retornó a valores similares al promedio de inicios de la
década de 2010. El crecimiento de la reinversión de utilidades, que por cambios
regulatorios había caído de forma sustantiva en 2016, y el aumento del flujo de
préstamos entre compañías originaron la subida, mientras que la inversión
correspondiente a aportes de nuevo capital se redujo", señaló.
Las empresas de la Argentina mantuvieron su atractivo como objetivo de fusiones
y adquisiciones, en particular en los sectores de la minería y los servicios,
señaló la CEPAL en su informe.
A su vez, el organismo explica que la caída continuada de la IED desde el 2011
se explica en parte por la caída en los precios de los productos básicos de
exportación, que han generado una baja en las inversiones en las industrias
extractivas, y por la recesión económica que se registró en 2015 y 2016,
principalmente en Brasil.
Estas dos tendencias, sin embargo, fueron parcialmente revertidas en 2017
cuando la región retomó el crecimiento (1,3% del PBI) y los precios del
petróleo y metales subieron.
"Esta alza de precios hizo que se recuperara la rentabilidad de la
inversión, tras varios años de caída, lo que también empujó la reinversión de
utilidades, pero no ha sido suficiente para que se recuperara la IED en las
industrias extractivas", indicó.
|