HABRÁ UNA CUMBRE MINISTERIAL DE LOS BLOQUES EN PARAGUAY Luego de que se interrumpieran las conversaciones por desacuerdos a nivel técnico, se realizará una cumbre ministerial para destrabar la negociación bilateral. Comienza un nuevo capítulo en la interminable negociación entre la Unión Europea y el Mercosur para alcanzar un acuerdo de libre comercio. Luego de que se interrumpieran las conversaciones por desacuerdos básicos entre los técnicos de ambos bloques, ahora se espera que una decisión política pueda revitalizar la búsqueda de un tratado.
El canciller Rafael Bielsa y la comisario de Relaciones Exteriores de la UE, Benita Ferrero, acordaron la realización de una cumbre de ministros que se llevará a cabo durante los primeros días de julio en Asunción, Paraguay.
De ese encuentro participarán los encargados de relaciones exteriores de los cuatro países del Mercosur y varios ministros europeos.
En tal sentido, se espera que de la cumbre surja el consenso necesario para relanzar la negociación y poder llegar a un acuerdo antes de fin de año que liberalice los intercambios bilaterales, formando así el mayor bloque comercial del mundo.
Tanto Bielsa como su par europea, que se reunieron el viernes en Luxemburgo, reconocieron que sólo una reunión de alto nivel político puede traer nuevos aires a la ya desgastada negociación bilateral que fracasó en octubre de 2004, cuando no se logró un acuerdo en la fecha prevista inicialmente.
En las próximas semanas, Ferrero mantendrá reuniones con los países del bloque y con la canciller paraguaya, Leyla Rachid, cuyo país ejerce la presidencia pro témpore del Mercosur.
En febrero de este año, representantes del Mercosur y la UE reiniciaron el diálogo pero todo se interrumpió el último mes. En esa ocasión, el bloque europeo exigió que la negociación comenzará tomando como punto de partida las ofertas de liberación comercial que se habían intercambiado en septiembre del último año. El Mercosur rechazó esa posibilidad dado que considera que la propuesta europea era perjudicial para la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. En particular, señalan que no ofrecía beneficios sustanciales para el ingreso de productos agropecuarios y agroprocesados sudamericanos a los países europeos.
En cambio, el bloque sudamericano había pedido que se establecieran algunos parámetros generales que guiaran todo el camino de la negociación. Por ejemplo, que la UE reconociera la asimetría existente y concediera mayores beneficios para el bloque menos desarrollado.
En caso que los países europeos no acepten eliminar las barreras arancelarias al ingreso de productos sudamericanos, el Mercosur espera que ofrezcan importantes cuotas anuales que traigan beneficios concretos a las exportaciones de sus países miembros. |