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Se empieza a llenar el rompecabezas de lo que será la nueva conducción
del Banco Central en la "era Caputo". Ayer llegó a la entidad otro hombre del círculo
íntimo del nuevo presidente, Pablo Quirno, otrora Jefe de Gabinete
de Finanzas.
Con la llega de este funcionario al Central, quien también militó en el JP Morgan, al
directorio de la entidad le quedan actualmente dos lugares para ocuparse sobre
un total de diez contando al presidente. Pero en realidad queda sólo una silla
vacía por disputarse ya que a fin de mes dejará su cargo el actual secretario
de Finanzas, Santiago Bausili, quien arribaría como vicepresidente segundo.
En el mercado se habla de que ese último puesto vacante
quedará en manos de Jefatura de Gabinete. La intención sería utilizarlo para
tentar a algún economista de la oposición que pueda servir como ofrenda de
paz entre el Gobierno y el peronismo.
El oficialismo ya había intentado llenar lugares en el Central cuando buscó colocarle un "veedor"
a Federico Sturzenegger. En ese momento Guillermo Nielsen, por
pedido de Miguel Angel Pichetto, iba a ingresar al Centralmientras que la segunda candidata era Marina Dal
Poggetto, quien trabajó para la campaña de Daniel Scioli desde la
consultora que compartía junto a Miguel Bein.
Ahora, por el contrario, algunos creen que el macrismo guardará ese
puesto hasta último momento. "No creo que sea una discusión ahora el tema
de las vacantes en el BCRA. No hay riesgo de que no haya quórum en las reuniones de
directorio, por lo tanto no se van a apurar", explicaba una fuente
dentro del Central.
"Además, los directores que quedaron no son precisamente del
círculo duro de Sturzenegger. Con lo cual no creo que tengan problemas en
adaptarse al nuevo esquema", agregó.
De la "vieja guardia" quedaron Pablo Curat y
Horacio Liendo (dos que no estaban "casados" con Sturzenegger), el abogado y actual Superintendente
Fabián Zampone, y Enrique Szewach que venía del Banco Nación.
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Nadie de ese pelotón se inmoló cuando Mauricio Macri le pidió la
renuncia al ex BCRA. Pero algunos recalcularon. Por ejemplo, todavía
está en el directorio Francisco "Paco" Gismondi, un defensor de
las políticas de Sturzenegger quien amagó con irse pero que
finalmente sigue ocupando su silla.
También se quedaron dos hombres, estos sí, muy ligados al
ex Centralcomo Mariano Flores Vidal (alter ego de
Sturzenegger que maneja virtualmente el banco desde su cargo de Gerente General) y el Subgerente
General de Operaciones, Agustín Collazo.
Este último comanda la mesa de dinero de la entidad y es el responsable
material de las intervenciones en el mercado de cambios. Ambos se mantienen en el banco por pedido de Caputo para acomodar la
"transición".
Es un hecho que el puesto de Flores Vidal quedará vacante más
adelante. Permanece, entre otras razones, porque fue la cara visible del Central
ante el FMI durante todo un mes cuando se negoció el
acuerdo.
La situación de Collazo es distinta. Ex operador de acciones en Morgan Stanley Nueva York, volvió al país de
la mano de otro repatriado que se fue con Sturzenegger, el ex vice Demian
Reidel.
Collazo junto a
Flores Vidal forman
parte del Consejo de Política Monetaria que
decide el rumbo de las tasas de
interés. Es un cónclave demasiado clave para que Caputo no tenga gente de
confianza que le responda ciegamente.
Por eso siguen sonando más nombres que podrían desembarcar en
el Central como
el ex asesor de Jefatura de Gabinete, Vladimir Werning. Señalado como el
artífice intelectual de la baja de tasas y
cambio de las metas el 28 de diciembre pasado.
Caputo lo quería incorporar al banco en
forma inmediata pero problemas personales lo alejaron, por ahora, de esa
posibilidad. Pero nadie
descarta que Werning termine llegando al Central sea como
director o como vicesegundo, candidatura que por ahora tiene a
Bausili unas cuantas cabezas por delante. ¿Ocupará Caputo la
última plaza o la dejará vacante para que Jefatura pueda utilizarla para
negociar con la oposición?
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