La economía de Alemania, la más importante de la zona euro, y la de Francia, la segunda potencia europea, se expandieron ligeramente en el tercer trimestre del 2003, lo que suscitó esperanzas de que los dos motores del crecimiento en Europa empiezan a ver la luz al final del túnel.
El Producto Interno Bruto (PIB) de Alemania registró una expansión de un 0,2 por ciento en el tercer trimestre, respecto al segundo trimestre del 2003, después de tres trimestres consecutivos de descenso, según cifras de la Oficina federal de estadísticas.
"La ligera mejoría en el tercer trimestre señala el fin de la recesión alemana", subrayó Guilhem Savry, economista del banco CDC Ixis.
Alemania estaba desde el cuarto trimestre de 2002 técnicamente en recesión, que se define por dos trimestres consecutivos de retroceso del PIB.
Por su parte, Francia evitó por muy poco la recesión, al registrar su PIB un aumento un 0,4 por ciento en el tercer trimestre de este año, respecto al segundo trimestre, cuando bajó un 0,3 por ciento, según indicó el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos francés (Insee).
Este indicador, mayor que el previsto por los analistas, anuncia que la economía de Francia terminará el año 2003 en ligera expansión, con un 0,2 por ciento en cifra anual, aunque se trata del peor resultado desde 1993, año de recesión.
Las cifras de crecimiento de Francia y Alemania confirman la tendencia a una paulatina mejoría en toda Europa, tras un periodo en decadencia, en parte debido al alza del euro de cara al dólar, que perjudicó las exportaciones europeas, subrayan analistas.
Los economistas señalan, sin embargo, que la principal economía de Europa aún no ha salido de problemas.
La demanda interna en Alemana sigue deprimida, en un contexto de alto desempleo, que alcanza a un 10 por ciento de la población económicamente activa, y de dolorosas reformas.
Fundamentalmente, la economía alemana sigue estancada, tras haber atravesado desde el 2001 dos recesiones técnicas, explican los analistas.
Empresas optimistas
Las empresas de la zona euro parece que han superado su pesimismo pese a que no hay una recuperación económica significativa, a diferencia de lo que ocurre ya en E.U. y en Japón, según revela el último estudio del Instituto de Investigación Económica de Austria (Wifo).
La lenta mejora del clima económico en la zona euro, que se registra desde el pasado verano, es un indicador de la confianza de la industria, que se manifiesta en el mercado de las exportaciones y se produce a pesar del tipo de cambio desfavorable de la moneda única europea respecto al dólar y al yen. |