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Por Merino Soto
- La guerra comercial que se desató entre Estados Unidos y China, hizo que esta
última, principal importador de soja del mundo empiece a buscar nuevos mercados
para evitar el impacto y por eso empezará en breve a adquirir harina de soja
desde la argentina donde la exportación estima, hay 10 millones de toneladas
para abastecer la demanda lo que significaría ingresos de divisas por u$s3.800
millones.
La noticia fue confirmada a BAE Negocios por el
presidente de Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara)
y el Centro Exportador de Cereales (CEC), Gustavo Idígoras, quien señaló que se
están "realizando gestiones públicos privadas con el apoyo de la
Cancillería y el Ministerio de Agroindustria y el Servicio Nacional de Sanidad
y Calidad Agroalimentaria (Senasa), para habilitar todas las plantas de
molienda en el país".
"Entendemos que a fines de julio o principios de agosto estaremos
en condiciones de poder enviar el primer embarque", adelantó Idígoras.
Hay que recordar que China a la fecha importa soja y en su momento
aceite de soja, pero este se freno por algunas diferencias comerciales con la
anterior gestión que luego se saldado. Sin embargo hay poca demanda y se espera
que con la discusión con EE.UU., se pueda reactivar.
Pero nunca se envió harina dado que no estaba autorizado. Este último
logro el visto bueno de las autoridades del país asiático un mes atrás.
"Tenemos un volumen de oferta superior a las 10 millones de toneladas.
La demanda china va a depender de la necesidad que tengan de adquirir el poroto
o de reemplazar poroto por harina", afirmó el representante de los
exportadores.
Por lo pronto y en plena pelea comercial, ayer el precio de la soja en
Chicago finalizó finalizaron la sesión del día ajustando levemente a la suba,
pero con los u$s306 por tonelada que se pagó ayer se mantiene en valores que no
se veían desde diciembre de 2008 tras la burbuja financiera.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las operaciones de los
fondos de inversión sobre el final de la jornada motivaron la recuperación de
los precios desde los mínimos de cada contrato establecidos luego de que el
Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en
inglés) recortara su pronóstico de exportaciones para su país y estableciera
que los stocks finales de soja subirían a máximos históricos.
La agencia informó que los ajustes fueron provocados por el conflicto
comercial cada vez más profundo con el principal importador, China, que elevó
los impuestos a la importación de soja de Estados Unidos en un 25% el viernes
pasado. A su vez, el gigante asiático redujo el jueves su pronóstico de
importaciones para la campaña 2018/2019, advirtiendo que los precios más altos
(debido a los aranceles) frenarían la demanda.
Un informe de la corredora Granar adelantó que la aceptación de la
crisis por parte del USDA, se traduce en una caída del 10,91% en las
expectativas de exportaciones de soja y en un incremento del 50,48% en las
existencias finales estadounidenses. |