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Por Ariel Maciel
- La industria sufrió un fuerte retroceso en mayo según las estadísticas que
reveló la UIA y que difundirá en las próximas horas. El nivel de actividad
fabril cayó por debajo del -2% en la comparación interanual, situación que se
verá agravada ante un escenario de crisis generalizada que se observará desde
junio en adelante, con sectores clave en pleno descenso, lo que provocará que
la producción manufacturera termine el año con un promedio de cero crecimiento.
Los datos que obtuvo como adelanto BAE Negocios y que serán difundidos
esta semana por la central fabril, marcarán en el quinto mes del año un marcado
descenso de la producción, en línea con las advertencias que los empresarios
del sector habían planteado meses atrás desoído por el Gobierno. Sucede que la
baja base de comparación y la compensación de algunos pocos sectores que
producían en alza, ponía en una aparente contradicción la sensación de la
actividad de la realidad sectorial.
El análisis del CEU -el centro de estudios más confiable de la industria
nacional- mostrará en mayo una retracción de "al menos 2%" a la baja,
pero contará a favor con el rendimiento aún positivo del acero y el sector
automotriz. Las dos actividades, sin embargo, mostrarán en ese mes una
disminución de su producción, que se combinará con el efecto negativo de la
magra cosecha agraria.
Los que sostienen en algún grado el nivel son acero -que ya mostró una
desaceleración que se comenzará a ver en junio-, y autos, que también empezará
a caer. "La baja será pronunciada porque en junio afectó el conflicto de
camioneros en Brasil", destacó una fuente industrial.
En la UIA esperan correcciones para mejorar la macroeconomía y estabilizar
la interminable turbulencia cambiaria, que si bien dejó al dólar sin
sobresaltos abruptos, encuentra a la divisa norteamericana con variaciones que
no definen su valor final. Pero hay otros temas que tienen a los empresarios
preocupados: el nivel de las tasas de interés y el efecto en la cadena de
pagos.
Los industriales admitieron que en la actualidad está en "modo
subsistencia" para algunos sectores. Mientras que los que venían tirando
para arriba comenzarán a decaer. "Cemento empezó a caer en los primeros
meses y va a seguir así, incluso más marcado, con una base de comparación más
alta para adelante", destacaron desde el CEU.
Con este escenario, en la UIA debieron realizar un reajuste en sus
pronósticos iniciales para el 2018, que al igual que otros sectores, había
trazado un panorama de optimismo con un crecimiento del 2%. La última
corrección llegó al 0,5% aunque los especialistas admitieron que estará lejos
de cumplirse, lo que confirmará un sola marcha: hacia atrás.
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