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El Gobierno enfrenta en tribunales internacionales 124
juicios que totalizan más de u$s9.000 millones, "un problema que
pronto podría escalar y terminar impactando en el precio de los bonos", de acuerdoa un informe privado.
Se trata de demandas presentadas en la corte del distrito sur de Nueva
York, Florida, Alemania, el Ciadi y la ONU, por parte de los holdouts que no
ingresaron al canje de deuda, y empresas que exigen un resarcimiento por
incumplimientos de contratos y perjuicios por expropiaciones realizadas durante
el kirchnerismo.
De acuerdo al relevamiento realizado por el analista
Sebastián Maril, de Research for Traders, publicado por Bae Negocios, el mayor
monto reclamado es el del Grupo Petersen por la estatización de
YPF, que podría costar unos u$s3.330 millones si el país recibe una sentencia
en contra.
En este caso, el Ejecutivo evalúa recurrir a la Corte Suprema, así como
en el que inició Eton Park Capital por el mismo motivo y por el que pretende
cobrar u$s495 millones. En ese sentido, también hay u$s1 millón en juego en
las cortes de Florida a raíz de una demanda de Engage Aviation.
Lo cierto es que en el Ciadi la Argentina tiene 4 casos con
sentencia en contra emitida por los tribunales del Banco Mundial, por u$s445 millones.
Por otro lado, sobre otros tres fallos por u$s742 millones se solicitó
la anulación, en tanto hay u$s1.600 millones de cinco demandas que aún están en
litigio. Por su parte, hay cinco juicios por u$s1.000 millones en donde las dos
partes están negociando.
Según el último informe que presentó el jefe de Gabinete Marcos Peña
al Congreso, las empresas beneficiadas con fallos en el Ciadi son
Teinver por Aerolíneas Argentinas, y Suez, Hochtief y Mobil Exploration
por considerar que fueron perjudicadas por la política tarifaria y energética
del kirchnerismo. Mientras, las causas que iniciaron Metlife, Abertis, Casinos
Austria y Salini Impregilo están pendientes de resolución.
En cuanto a los que tiene el país en la comisión de las Naciones Unidas
por el Derecho Mercantil, suman diez por u$s841 millones. En tres de ellos
hay sentencia en contra -la Argentina ya pidió anularla en dos-, 6
están en litigio y en uno las partes están negociando.
Para Maril, el Gobierno debe prestar atención a los holdouts que aún
quedaron fuera de los canjes y ya suman 93 nuevas demandas en contra del país
en Estados Unidos por más de u$s629 millones, y u$s180
millones en las cortes alemanas.
"Se equivocó muchísimo. Tienen que negociar y pagarles",
evaluó. El experto recordó que la postura del Ejecutivo de no ofrecer más
dineroradica en que con la ley de pago a los fondos buitre "encubrieron una
nueva ley cerrojo" que impide mejorar las ofertas a los
que quedaron afuera, que comprenden el 2% de los tenedores de la deuda en
default.
La lista elaborada por Maril no incluye las demandas contra provincias y empresas argentinas, por ejemplo la que
inició Maxus Energy ante la corte de Delaware contra YPF y Repsol por daño
ambiental. Reclama u$s14.000 millones, una cifra a todas luces exagerada, que
difícilmente convaliden los tribunales estadounidenses.
El informe de RfT plantea que "la Argentina está empezando a
experimentar un sentimiento persistente de que los problemas legales sin
resolver fuera del territorio puedan escalar pronto en algo tan importante que
pueda trastornar el precio de los bonos, ya golpeados por los eventos recientes".
"Si bien por ahora el daño potencial está bajo control, la
administración de Macri ha sido advertida una y otra vez a que frene
de una vez la mayor parte de los reclamos internacionales antes de que
compliquen a lo que de otra manera sería una economía estable", reza el
documento.
"Mientras se mantenga tan sólo un demandante descontento
continúe enfrentando a la Argentina en una corte internacional, la probabilidad
de una decisión judicial contra el país se incrementa y es un mal consejo para
el Gobierno sentarse quieto y mirar cómo una situación manejable escala hacia
algo más serio", concluye el reporte de RfT.
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