El euro comenzó la semana con notables descensos frente a las principales divisas internacionales después de que se cumplieran los presagios más pesimistas y el referéndum de la Constitución Europea en Francia concluyera con el triunfo del “no”, lo que pone en duda el desarrollo del Tratado de la Unión y la integración de los mercados europeos. La reacción inicial de los inversores fue prudente. El euro apenas fue castigado en la sesión asiática y comenzó su andadura en las principales plazas europeas sin apenas movimientos. Sin embargo, a medida que avanzó la sesión, el euro fue acumulando descensos de manera sostenida, una tendencia que se acentuó cuando entraron en juego los inversores del otro lado del Atlántico, pese al festivo en Nueva York por la celebración del Memorial Day.
Además, los descensos del euro coincidieron con la recuperación de los mercados europeos de renta variable, especialmente la Bolsa de París, que experimentaron el recorrido opuesto, con un inicio claramente en negativo que, poco a poco, se fue transformando en positivo.
Los inversores consideran que el rechazo francés al texto constitucional supone un obstáculo para la integración definitiva de las economías europeas, que además no atraviesan por su mejor momento, además de frenar algunos procesos como la incorporación de nuevos países, especialmente en el caso de Turquía.
De esta forma, el euro registró nuevos mínimos de los últimos siete meses y perdió la referencia de 1,25 dólares, que había logrado salvar in extremis a la conclusión de la semana anterior. Los descensos de la moneda única frente al dólar se aproximaron al 1%, un comportamiento similar al mostrado frente a la libra y frente al yen.
Además, las divisas de los países que acaban de incorporarse a la Unión Europea también experimentaron descensos frente al dólar, ante la posibilidad de que el rechazo francés a la constitución ralentice no sólo su proceso de convergencia sino también la incorporación de estos países a la Unión Europea Monetaria. El castigo se dejó sentir para la corona checa y el zloty polaco.
Mientras, el yen se mantuvo frente al dólar después de que las cifras de producción industrial correspondiente al mes de abril mostrara incrementos después de tres meses consecutivos de descensos.