La economía japonesa creció un 0,6% durante el tercer trimestre del año, lo que representa la séptima subida consecutiva. La cifra fue superior a las expectativas, según los datos facilitados por el Gobierno nión.
El incremento del Producto Interior Bruto (PIB) equivale a un aumento anual del 2,2%. Analistas y economistas del sector privado habían calculado una cifra inferior del PIB en ese trimestre, de alrededor del 0,3%.
En los tres meses estudiados, el gasto individual, que es uno de los principales elementos del PIB al que suele contribuir en un 60%, permaneció sin cambios, en comparación con el trimestre anterior.
Sin embargo, la inversión privada contribuyó a la mejora con un incremento del 2,8%, mientras que la inversión en viviendas se expandió un 2,7%. La inversión pública, sin embargo, se contrajo un 3,9%, según los datos oficiales.
La demanda interna elevó el PIB en un 0,4%, mientras que la demanda externa lo hizo en un 0,2%. Las cifras mantienen la tónica económica alcista mostrada en las anteriores estadísticas, la última de las cuales apuntó una expansión real del PIB del 0,9% entre abril y junio.
Estos siete trimestres continuos de incrementos del PIB fortalecen la creencia de que la economía japonesa se encuentra inmersa ya en una ligera fase de recuperación, tras una década de crisis.
En la última revisión del PIB, anunciada el pasado mes, la Oficina del Gabinete indicó que Japón podrá alcanzar un crecimiento económico del 1,9% al final del presente ejercicio fiscal 2003, que terminará el 31 de marzo próximo, muy por encima del 0,6% que se había fijado el Gobierno del primer ministro Junichiro Koizumi. |