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Por Alan Soria Guadalupe - El Mercosur firmó
ayer el comienzo de las negociaciones para llegar a un tratado de libre
comercio con Singapur, una de las economías asiáticas a las que apuntó la
Argentina desde la llegada de Mauricio
Macri al poder.
El inicio de las gestiones fue acordado en conjunto con los países de la
Alianza del Pacífico (Chile, Perú, Colombia y México) en la cumbre de ese
bloque, que tuvo lugar ayer en Puerto Vallarta.
Singapur es una de las economías más abiertas del mundo y una de las más
pujantes del sudeste asiático. Se trata, además, de la primera negociación de
este tipo del Mercosur con un país de esa región.
El bloque que integra la Argentina junto a Uruguay (que ejerce
actualmente la presidencia pro tempore), Paraguay y Brasil tiene actualmente
superávit comercial con Singapur, pero el nivel de intercambio aún es bajo en
comparación con otros Estados.
El Mercosur exporta bienes por US$2789,8 millones, mientras que importa
menos de la mitad (US$803,5 millones), según datos del Sistema de Estadísticas
de Comercio Exterior del Mercosur. El balance es de US$1986,3 millones a favor
del bloque sudamericano.
Los números quedan muy por debajo de los intercambios que el bloque
tiene con gigantes como China y Estados Unidos o con regiones como la Unión
Europea (UE).
A modo de ejemplo, en 2017 el Mercosur exportó a China el equivalente a
US$53.329 millones e importó US$44.031,3 millones, dejando un balance positivo
para la región en US$9298 millones.
Hoy, el intercambio total con Singapur (US$3593,3 millones), en tanto,
representa apenas el 0,8% de la suma de exportaciones e importaciones del
Mercosur (US$448.665,7 millones).
El inicio de las negociaciones con ese país es tomado por el Gobierno
como una oportunidad para que las exportaciones argentinas logren un impulso
sustancial, particularmente de carburantes y químicos, dos de los bienes que
integran la lista de prioridades de importación de ese país junto a los
plásticos, las manufacturas de metales, los barcos y los vehículos.
Además, Singapur suele ser visto como una de las vías de acceso a otras
economías de la región con las que, pese a que hubo acercamientos, aún no hubo
acuerdos comerciales significativos.
Buena sintonía
El acuerdo entre los bloques se dio en un momento de buena sintonía
entre los gobiernos de la Argentina y Singapur. La Cancillería inició un
proceso de acercamiento desde la gestión de Susana Malcorra y la intensificó
con la del actual canciller, Jorge Faurie, quien participó de la reapertura de
la embajada argentina en ese país, en septiembre pasado.
El anuncio, además, se dio pocos días después del final de una nueva
ronda de negociaciones en Bruselas entre el Mercosur y la UE para cerrar el
acuerdo de asociación, que se demoró en los últimos meses.
Según los cancilleres de ambos bloques, la semana pasada se lograron
acercar posiciones y las reuniones se reanudarán, con un poco más de optimismo,
después del receso de verano europeo.
"Hemos cerrado gran cantidad de temas y en otros hemos hecho
avances fundamentales. El esfuerzo que hicimos ambos bloques nos deja ya
claramente frente a la etapa final de las discusiones", dijo Faurie tras
esas reuniones.
Una economía en
crecimiento
Singapur es una de las economías más pujantes del sudeste asiático y
suele ser visto como una de las vías de acceso al resto de las economías de la
región
Es una de las economías con mayor inversión directa del mundo (con un
estimado de US$700 millones anuales). La Argentina ocupa el puesto 24º (US$15
millones)
Actualmente, la balanza comercial del Mercosur con Singapur es
superavitaria (US$1986,3 millones) y el intercambio total es de US$3593,3
millones
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