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Pax
cambiaria. La demanda por los títulos que ofrece la cartera de Dujovne ha caído
por las altas tasas en pesos y la estabilidad del dólar.
El
Gobierno se adjudicó ayer u$s400 millones en la licitación de Letras del Tesoro
(Letes) en dólares a 182 días y no logró renovar los vencimientos de esta
semana, que ascienden a u$s500 millones. Fue en un marco donde está cayendo la
demanda por los títulos dolarizados debido a las tasas atractivas que ofrecen
los instrumentos en pesos, todavía por encima del 40%.
Para el Gobierno, de todos modos, fue una buena noticia, debido a que se
esperaba que la demanda fuera menor. El Tesoro recibió órdenes por u$s486
millones, de los cuales se tomaron u$s400 a un precio de corte de u$s981,64 por
cada u$s1.000, lo que representa una tasa del 3,75% anual. Se recibieron 6.497
órdenes de compra y para las órdenes al precio de corte se aplicó un factor de
prorrateo del 55,57%.
Un dato positivo para el Gobierno fue que logró reducir la tasa con respecto a
las licitaciones anteriores, donde debía ofrecer rendimientos más cercanos al
4%. Es más, por las Letes a un año, la entidad que comanda Nicolás Dujovne
ofreció Letras a un año con un rendimiento del 5,5%.
El pasado 11 de julio, el Gobierno logró refinanciar el total de la deuda, que
ascendía a unos u$s1.200 millones gracias a la emisión del Bono en Moneda Dual
al 2020, que concentró la demanda, mientras que las Letes a 210 días captaron
apenas u$s514 millones.
Las Letras del Tesoro comenzaron siendo un instrumento atractivo a mediados de
2016 debido a que ofrecían una tasa superior a la de los plazos fijos en
dólares, sumado a que no estaban expuestas a la volatilidad. Además, se
permitía acceder a un tipo de cambio más barato que el oficial, ya que los
inversores podían suscribirse tanto en dólares como en pesos, al valor del tipo
de cambio mayorista.
Actualmente, su atractivo ha disminuido debido a que los analistas esperan una
mayor estabilidad cambiaria y una menor volatilidad, luego de la turbulencia
que fue desde fines de abril hasta fines de junio, donde el dólar subió más de
40%. Además, se espera que las tasas en pesos comiencen a bajar a medida que se
desacelere la inflación, de modo que es el momento para aprovecharlas.
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