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Por Leandro Gabin - La paz
cambiaria que está viviendo el Gobierno es, en boca de algunos
funcionarios, "el mayor logro que podemos mostrar" desde que
comenzó la crisis financiera.
Tanto en el Banco Central como en el Ministerio
de Hacienda y Finanzas están conformes con la estabilidad del dólar que,
en las últimas jornadas, incluso mostró una leve baja, ayudado en parte
por un clima más calmo en el exterior.
Desde que asumió Luis Caputo
al frente del Banco Central, el 15 de junio, en la plaza
mayorista (donde opera la entidad y los grandes jugadores) pasó de $28,10 a los
actuales $27,39. Es decir, experimentó una módicadisminución de 71
centavos.
Algo similar sucedió en el
segmento minorista, donde descendió de $28,85 a $28,03 al cierre
del miércoles.
Los funcionarios hablan de
un tipo de cambio que transite entre
"bandas" no explícitas para que el mercado no pueda tomarle el
ritmo.
No les preocupa la reciente
baja, en el marco de un reacomodamiento desde el "overshooting"
que tuvo la divisa.
De hecho, que ahora baje un
poco resulta funcional al esquema oficial de mostrar que esta vez sí
le ganaron la pulseada al mercado.
En este marco, no es un pecado
para el Gobierno permitir que se aprecie un poco, más aun cuando todos saben
que luego acompañará el ritmo de inflación.
Caputo ya avisó a sus
colaboradores y al resto del Gabinete que no tolerará un fuerte atraso
cambiario como el que tuvo lugar durante gran parte del mandato de
Federico Sturzenegger.
En otro orden, él y su equipo
descartan que el escenario internacional vuelva a ser tan benévolo como lo fue
en los dos primeros años de Cambiemos en el poder.
Mejor parados para bajar el
déficit externo
Desde el Banco Central señalan que el Índice
de Tipo de Cambio Real Multilateral:
- A fines de junio quedó
aproximadamente 15% por encima del nivel inmediatamente posterior a
la reunificación cambiaria (salida del cepo)
- Y se ubicó en registros
similares a los de fines de 2011, cuando el país acumulaba un superávit
comercial de 1,7% del PBI.
Para el número uno del BCRA,
esto facilita la mejora de las cuentas externas, con
menor impacto en el ritmo de actividad que el que exigiría un esquema
"duro". Es decir, basado en una política cambiaria más rígida.
"Somos optimistas
respecto a la estabilidad cambiaria", dicen en pasillos oficiales. De este
modo, expresan la visión que hay en Casa Rosada sobre un escenario
financiero internacional ahora más encauzado.
La sensación es que este presente
va a ayudar a que no se repita el nivel de stress financiero que se vivió
anteriormente en la plaza local.
No obstante, desde la City
hacen una recomendación: "No tienen que dormirse y
postergar las tareas pendientes, porque en este mundo nunca se sabe lo que
pasará".
"No se está exento de
otro sacudón", completa un ejecutivo con oficinas en el microcentro
porteño y con llegada a varios hombres del equipo económico.
La primera etapa del plan de
estabilización ya fue realizada, y Caputo se siente conforme con
la paz cambiaria lograda.
A tal punto que ahora avala una baja
de la tasa de las Lebac en la plaza secundaria,
mecanismo utilizado para aflojar -o ajustar-el torniquete financiero.
Así, las cosas, el tipo de
interés que paga este título a 21 días (plazo más corto) ya se ubica en el 45%,
mostrando una baja de 10 puntos desde el máximo registrado hace dos
semanas.
Antes -entre el 7 de junio y
el 12 de julio- el Banco Central había llevado ese
rendimiento del 40% al 51,1% anual, acumulando así un repunte de 25
puntos desde el inicio de la volatilidad cambiaria (fines de abril).
Palpitando la baja
Con esta luz verde de Caputo a una baja de los tipos de interés, lo que está
haciendo además es enviar un claro mensaje: en su visión, la tranquilidad
lograda con el dólar hará que el resto de las tasas se vayan acomodando.
La apuesta del titular del
BCRA viene dando sus frutos, ya que el mercadoha comenzado a creer que tiene
más margen para propiciar una mayor reducción del costo del
dinero.
¿Cuánto? En principio, para
"emparejarlo" con la tasa de pases, que se encuentra en el 40%
anual.
La baja de los tipos de
interés es crucial para una economía que está yendo a toda velocidad hacia una
recesión, ya que es una forma de poder amortiguar el clima económico adverso.
De la mano de un dólar más
controlado, la permisiva acción del Central de los últimos días le permite al
Gobierno ilusionarse con una caída un poco más rápida del
costo del dinero.
En rigor de verdad, Caputo
nunca creyó que los altísimos niveles actuales debían ser mantenidos de manera
indefinida. Y es por eso que también desplegó un férreo control de la liquidez
del sistema (encajes, porejemplo).
El hecho de que ahora tome
también los agregados monetarios (y no sólo el tipo de interés) para medir su
política monetaria es claro indicio de que no descansará en las
"súper tasas" ni las tomará como única
herramienta como hacía Sturzenegger.
Para que pueda ejecutar su
plan, tendiente a reducir el costo del dinero, la estabilidad del dólar es
un factor clave.
El Grupo SBS -una financiera
que tuvo a Gustavo Cañonero como socio hasta minutos antes de su llegada a la
vicepresidencia del BCRA- ya da algunas muestras del optimismo que
hay en la City con la reciente calma del dólar.
"El tipo de cambio sigue
evidenciando muy buenas señales de estabilidaden ruedas favorables para
las divisas emergentes", señalan sus
analistas.
"En términos reales, se
mantiene en niveles que aún superan los máximos previos a la corrida. La
volatilidad sigue cayendo y ya se encuentra en torno a niveles normales",
completan.
Si bien hay cierto consenso
acerca de que lo peor para el peso habría pasado, nadie está viendo un
sendero de apreciación que pueda complicar la recuperación de la
competitividad cambiaria obtenida tras la mega devaluación.
Por ejemplo, en el Rofex el
dólar con fecha fin de año está pactándose a$31,90, cifra que marca un alza
de poco más del 16% respecto al precio actual.
En este caso, lo que hacen
quienes compran estos contratos es sumarle un poco más que la inflación
esperada de acá a fin de año.
En Wall Street, donde cotizan también otros
contratos de dólar futuro, conocidos como Non Deliverable Forwards (NDF),
también se percibe unatendencia alcista.
"Creemos que el mercado
de NDF está determinando que prevalecerá la irracionalidad en el
rendimiento futuro del peso", aseguran desde XP Securities.
Actualmente, el mercado está
valuando que para este mismo momento del año próximo -es decir dentro de 12
meses- el billete cotizará a $37,5 frente a los actuales $27,40 (36%
más de devaluación).
Según este banco de inversión
de Nueva York, el precio actual en el segmento mayorista es materialmente más
débil en comparación con elque surge de la relación entre la base monetaria y
las reservas externas.
¿Qué valor de dólar surge de
esa ecuación? 36% más elevado. "A partir del trabajo realizado,
podemos decir que la relación entre base monetaria y reservas tiende a ser un buen
indicador. Adelanta hacia dónde se dirige el tipo de cambio nominal",
señala XP.
Por ende, el leve repliegue
del billete verde en Argentina calza perfecto en la estrategia
oficial de mostrar "resultados" en medio de un escenario
recesivo en lo económico y desafiante en términos de inflación.
"Estamos conformes con
este nivel de tipo de cambio", repiten desde el
equipo de Nicolás Dujovne, sin dar muchos más indicios de hacia dónde debería
ir.
En Casa Rosada también
respiran más aliviados. Se entusiasman con la paz cambiaria de estos días. En
plena tormenta de malas noticias, un poco de tranquilidad viene bien. Y más si
se trata del dólar.
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