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Por Diego Cabot - Después de meses de investigación, la
Justicia detuvo hasta ahora a cinco exfuncionarios kirchneristas y a una media
docena de empresarios en el marco de una causa que podría convertirse en
un Lava Jato argentino. Varios de los laderos más cercanos
de Néstor Kirchner y de Julio De Vido durante
todos los años que duró la gestión kirchnerista quedaron a disposición de la
Justicia acusados de ser parte de una asociación ilícita que se dedicó, al
menos durante 10 años, a recorrer Buenos Aires en busca de bolsos llenos de
dinero que entregaban los contratistas de la obra pública.
A las 4.30, varios móviles
policiales llegaron al domicilio de Roberto Baratta en pleno barrio de Belgrano. Mientras
tanto, una ola de detenciones y allanamientos empezó en la ciudad.
Prácticamente todos los colaboradores cercanos del exministro de Planificación
Federal quedaron a disposición de la Justicia.
La causa, que investigan el
juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli , involucra a los expresidentes Néstor
y Cristina Kirchner , al exministro De Vido y a gran parte
de los funcionarios más cercanos que lo acompañaron, pero, además, relaciona a
muchas de las compañías constructoras y energéticas más importantes del país
que durante años entregaron millones de dólares en efectivo al exsubsecretario
de Coordinación y Gestión del Ministerio de Planificación Federal. Según la
causa, todo lo recaudado terminaba en el domicilio particular del matrimonio
Kirchner, en Juncal y Uruguay, en la Quinta de Olivos o en las oficinas de la
Jefatura de Gabinete.
Rafael Llorens,
exsubsecretario de Legales del ministerio; Walter Fagyas, exdirector de Enarsa;
Nelson Lazarte, exempleado del despacho de De Vido, y Hugo Martín Larraburu,
exempleado de la Jefatura de Gabinete, ya fueron apresados y aún se espera la
captura de varios hombres de la mesa chica del kirchnerismo.
Todo
empezó con una investigación de tres periodistas de LA NACION -Diego Cabot,
Candela Ini y Santiago Nasra- sobre la cual la Justicia avanzó desde abril en
el chequeo de los miles de registros que un chofer de Baratta tomó durante los
10 años que trabajó para el ministerio. Nombres, montos, direcciones, fechas,
lugares y dominios involucrados en la operación fueron compilados
Pero la ola de arrestos no
termina ahí. Poderosos empresarios de la obra pública y la energía también
fueron detenidos. Gerardo Ferreyra y Luis Neyra, de Electroingeniería, y Héctor
Sánchez Caballero, de la ex Iecsa, también fueron apresados en la madrugada.
Todo empezó con una
investigación de tres periodistas de LA NACION -Diego Cabot, Candela
Ini y Santiago Nasra- sobre la cual la Justicia avanzó desde abril en el
chequeo de los miles de registros que un chofer de Baratta tomó durante los 10
años que trabajó para el ministerio. Nombres, montos, direcciones, fechas,
lugares y dominios involucrados en la operación fueron compilados por los
periodistas: están detallados en ocho cuadernos cuyas copias fueron entregadas
por el equipo periodístico al fiscal Stornelli.
Ayer por la tarde, Bonadio detuvo al
remisero, Oscar Centeno, autor de todas las notas cuya existencia
ignoraban los funcionarios que entonces eran trasladados a retirar los dólares.
Si bien Centeno será indagado en la mañana de hoy, de las minuciosas y
detalladas anotaciones que escribió se gestó una de las causas que contiene
precisiones hasta ahora desconocidas respecto de la operatoria.
Según cálculos de la Fiscalía,
solo por el Toyota Corolla que manejó el detenido Centeno pasaron 160 millones
de dólares aunque los investigadores coinciden que podrían haber sido alrededor
de un 50% más si se toma en cuenta anotaciones realizadas sin montos concretos.
Los cuadernos contienen miles
de detalles que pudieron ser validados por los investigadores judiciales. El
dinero viajaba en efectivo hasta dos destinos mientrasNéstor Kirchner vivía: la Quinta de Olivos y el
departamento de la familia donde reside actualmente la senadora Kirchner cuando
está en la Ciudad de Buenos Aires.
Luego de su muerte, y recién
en 2013, el remisero regresó al punteo de recorridos. Entonces, la operatoria
cambió y se empezó a entregar directamente en autos que utilizaba la Jefatura
de Gabinete. Todos los dominios de los automóviles que servían de carteros del
dinero están o estaban entonces a nombre de la Jefatura de Gabinete o, en su
caso, tenían como titulares a automotrices que los entregaban para ser
utilizados en la Presidencia. La recaudación se habría entregado en la
mismísima Casa Rosada.
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