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Por Francisco Jueguen - Su jugada fue tan audaz como
la de su antecesor. Habrá que esperar los resultados finales. "Estos son
los últimos metros", confió ayer Dante Sica a los dirigentes de la Unión
Industrial Argentina (UIA) al hablar sobre la crisis cambiaria. Sus palabras
sonaron similares al "será historia en pocos días" con el que se
despachó Francisco Cabrera el 11 de mayo en Olivos sobre el mismo cimbronazo
por la suba del dólar. Claro que el contexto es otro: el nuevo ministro de
Producción podrá decir, a diferencia de su antecesor, que julio fue el primero
en ocho meses que cierra con una caída de la divisa.
Sica, un gran conocedor de la industria local, les dijo ayer a los
empresarios que "el mercado está cerca de la estabilización y que irán
bajando las tasas", aunque no dijo cuándo. Además, les prometió que la
reforma impositiva aprobada en diciembre pasado se aplicará sin cambios (uno de
los temores empresarios ante el ajuste propuesto) y que no se eliminarán los
reintegros a las exportaciones, medida que fuentes oficiales confirmaron ayer
que estaba bajo análisis del Gobierno. "No va a haber una reducción de los
reintegros a las exportaciones. Es más, se está trabajando en la automaticidad
para [agilizar] el pago a las pymes", contaron fuentes presentes en el
encuentro que dijo el ministro. Varios ayer en la UIA preguntaron sobre el
tema. Esa información, que el mismo oficialismo propaló, ya había llegado
anteayer a automotrices, varias grandes empresas de producción de insumos
industriales y a la agroindustria. Algunas versiones más políticas indicaban
que era una idea para sentar a los gobernadores a trabajar en un consenso sobre
el presupuesto 2019, en el que el Gobierno necesita un déficit fiscal mucho más
ajustado por el acuerdo firmado con el Fondo Monetario.
Las dudas en el auditorio de la entidad fabril fueron tantas con este
tema que Sica debió reafirmar, frente a los industriales, que cuando hablaba él
"no solo habla el ministerio de la Producción, sino todo el
Gabinete". Ayer, un secretario de Estado le confirmó a este medio que la
posibilidad de eliminar los reintegros era algo que se barajaba. "Todo
está verde", aclaró el funcionario. Ahora, con la promesa on the
record, suena difícil que prospere.
Sica fue al encuentro con los secretarios de Industria, Fernando Grasso;
de Comercio, Miguel Braun; de Emprendedores y Pymes, Mariano Mayer; de
Simplificación Productiva, Pedro Inchauspe; de Integración Productiva, Fernando
Premoli; de Transformación Productiva, Paula Szenkman, y los presidentes de la
Agencia de Inversiones, Juan Pablo Trípodi; del INTI, Javier Ibáñez, y de la
Comisión Nacional de Comercio Exterior, Juan Carlos Hallak. Se sumaron además
los subsecretarios de Compre Argentino y Desarrollo de Proveedores, Sergio
Drucaroff, y de Comercio Interior, Ignacio Werner, y el jefe de gabinete,
Ignacio Pérez Riba, entre otros. Escucharon cerca de 90 empresarios
industriales.
"Había preocupación. Lo querían escuchar", dijo a LA NACION el
presidente de la UIA, Miguel Acevedo, que destacó el conocimiento del sector y sus
problemas que mostró el ministro, algo que tranquilizó al auditorio, preocupado
-dijo otro de los presentes- por "las grandes dificultades de la
coyuntura".
"La reunión fue muy importante. Entre los objetivos está el de
trabajar para salir de los dilemas inconducentes. Uno de ellos, la
contraposición entre mercado interno y externo. Necesitamos compatibilizarlos
porque un mercado interno consolidado es la mejor plataforma exportadora que
podemos tener", señaló Acevedo. "Hubo una coincidencia de que las altas
tasas para financiar a la producción no pueden durar más de 30 o 40 días porque
ponen en peligro la cadena de pago", dijo José Urtubey, vocal de la UIA.
Cerca de Sica contaron que el ministro buscó transmitir tranquilidad y
pidió más diálogo entre todas las partes. En ese marco, ratificó la importancia
de las mesas sectoriales pese a la renuncia la semana pasada de Martín
Etchegoyen, que las coordinaba. Pidió el apoyo de los industriales para
sostener la política económica, recalcó que el pacto fiscal se cumplirá, lo
mismo que la reducción del déficit. "Que no quepa duda", sentenció.
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