El euro sufrió su mayor caída en los dos últimos meses frente al dólar en medio de un escenario elevadamente hostil para la moneda única. Al triunfo del “no” en el referéndum sobre la Constitución Europea en Francia se suma la alta probabilidad de que el resultado se repita en la consulta que se llevará mañana a cabo en Holanda y a las cifras macroeconómicas publicadas en la zona euro, que siguen reflejando síntomas de debilidad. La moneda única estuvo a punto de perder la referencia de 1,23 dólares y se situó en su cota más bajada desde los primeros días del pasado mes de octubre. El retroceso sufrido por el euro frente al billete verde desde que se inició el año se acerca al 10%. El euro tan sólo fue capaz de respirar después de que se publicara en EEUU el dato del índice de gestores de compras de Chicago, que se situó por debajo de lo previsto. El mercado siguió castigando al euro por las posibles consecuencias del rechazo francés al texto de la Constitución Europea. Además, a diferencia de ayer, la respuesta de las urnas del pasado domingo tuvo consecuencias políticas. El primer ministro galo, Jean Pierre Raffarin, ha abandonado su cargo, que se ha sido ocupado por Dominique de Villepin. Estos movimientos añadieron aún más incertidumbre al mercado, que también estará muy pendiente mañana del resultado de la consulta en Holanda, donde las encuestas reflejan un mayor apoyo incluso al “no”.
Además, los inversores conocieron cifras de confianza del consumidor en Francia, que se situaron en zona de mínimos históricos, y también se publicaron datos sobre el sentimiento económico en la zona euro, que se situó en sus mínimos de los últimos 21 meses. En medio de este escenario, algunos expertos empiezan a apuntar la posibilidad de que el próximo movimiento del Banco Central Europeo (BCE) sea a la baja, pese a la insistencia del presidente del organismo emisor, Jean Claude Trichet, de que este movimiento ni siquiera se ha contemplado en las últimas reuniones del consejo de Gobierno. La próxima será el jueves y la expectación en los mercados es máxima.
Un ligero alivio llegó para el euro desde EEUU. El dólar mostró síntomas de debilidad después de conocerse que el índice de gerentes de compra de Chicago se situó en mayo en 54,1 puntos, muy por debajo de la referencia de abril (65,6) y de las previsiones de los expertos, que se acercaba a 63. No obstante, una cifra por encima de 50 se interpreta como una señal de que la actividad económica se encuentra en expansión.
Antes se publicó el índice de confianza del consumidor del Conference Board, que se situó por encima de 102 puntos, cuando las estimaciones de los expertos se quedaron en 95,9 puntos. Estos datos contradictorios llevaron a los inversores a tomar beneficios con la venta de dólares, lo que le dio un mínimo respiro a la moneda única.