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Por Silvia Stang - El Gobierno decidió suspender "por 30
días corridos" la baja del monto de las asignaciones familiares que había
dispuesto para las zonas del país en las cuales se cobra más que en el régimen
general. La decisión se tomó ayer por la tarde, luego de una reunión en
Presidencia, y responde a las quejas que expresaron gobernadores de las
provincias afectadas.
El viernes último, el Poder
Ejecutivo emitió el decreto 702, que incluyó varios cambios en el esquema de
pagos de asignaciones familiares para los asalariados. Una de esas
modificaciones implicaba la eliminación de los diferenciales por zonas
geográficas. El resultado de esa medida sería el recorte en las prestaciones
cobradas por hijo en varias zonas, ya que lo previsto era igualar los pagos
hacia abajo.
El recorte, que finalmente
queda suspendido, iba a afectar a más de 300.000 chicos, hijos de unos 4,3 millones
de trabajadores. En los casos de salarios más bajos (de hasta $24.492 mensuales
de ingreso familiar), se pasaría de cobrar $3155 o $3407 a una cifra de $1578,
por hijo y por mes. Y para los salarios más altos alcanzados por las
prestaciones (entre $41.473 a $83.917), el ingreso por cada menor a cargo se
reduciría, dependiendo de la zona, de $646, $970 o $1286 a solo $328.
Desde el Ministerio de Trabajo
conducido por Jorge Triaca y desde la Anses se había justificado la medida
anunciada en la necesidad de dar más equidad al régimen, ya que se entendía que
no había razones para las diferenciaciones de montos de unas zonas con respecto
a otras. Ayer por la tarde, fue la cartera laboral la encargada de comunicar la
suspensión de lo dispuesto y señaló que en los próximos 30 días "se
realizará una evaluación del alcance de la medida y los tiempos de
implementación de la misma, con el objeto de seguir trabajando para alcanzar un
sistema de seguridad social más inclusivo y sustentable".
Quejas en el interior
Entre los lugares afectados
(donde se cobran montos superiores a los generales) están las provincias de La
Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y varios
departamentos de las provincias de Mendoza, Salta, Catamarca y Jujuy.
En el interior no tardaron en
llegar muestras de malestar. El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, había
expresado el viernes mismo que la decisión marcaba "una mirada centralista
del Gobierno". Y su par de Chubut, Mariano Arcioni, presentó una medida de
amparo esta semana ante la Justicia, para pedir la suspensión del recorte.
La marcha atrás que finalmente
decidió hacer el Gobierno incluye solamente la parte del decreto referida a la
diferenciación de montos por zonas. En cambio, seguirá vigente, según dijeron
fuentes del Gobierno, el cambio referido a una suba del ingreso mínimo y a una
baja del salario tope para poder cobrar asignaciones.
Así, a partir de septiembre el
máximo de ingresos de ambos padres para cobrar será de $83.917, en tanto que
ninguno de ellos podrá percibir más de $41.959. Hasta ahora podían percibir
estos ingresos por hijo las familias en las que ambos padres no superaran los
$94.786 y siempre que ninguno de los dos tuviera un salario superior a los
$47.393.
Ese ajuste, según el Gobierno,
tiene que ver con la incompatibilidad de cobrar salario familiar y, a la vez,
hacer deducciones por hijo del impuesto a las ganancias.
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