Es claro que aún es prematuro aventurar la tendencia de los agregados
monetarios, en particular, de la demanda de dinero ya que todo está un poco
enrarecido por el impacto de las medidas del BCRA (suba de encajes y de tasas),
pero no menos cierto es que al estar el proceso inflacionario continúa
"vivito y coleando" no le da margen a la autoridad monetaria para
relajarse.
Julio, un mes estacionalmente particular, convivió con un contexto de fuerte
suba de las tasas de interés y de los encajes bancarios, lo que se reflejó,
precisamente, en la desaceleración del crecimiento de los agregados monetarios.
Prueba de ello es que la base pasó de crecer del 31,5% al 30,5%, mientras el
circulante pasó del 21,2% al 18,1% y el agregado M2 privado del 23% al 21%.
Las principales clave de julio:
El principal factor expansivo de la base fue la renovación parcial de las Lebac
que inyectaron $111.610 millones lo que fue compensado, en parte, por el
aumento del stock de Leliq (a niveles de $150.241 millones) y de los Pases Pasivos
(a niveles de $35.604 millones) que en conjunto explican una contracción de
$66.005 millones.
También actuó como factor contractivo la cancelación de $12.600 millones de
Adelantos Transitorios al Tesoro (dado que la asistencia al Tesoro se frenó desde
el acuerdo con el FMI). Mientras que por la vía del pago de Intereses hubo una
expansión de $2.575 millones.
"En particular, la base monetaria se vio afectada este mes por la política
monetaria dura, con la tasa de Lebac que alcanzó el 60% y la suba de encaje ya
pautada en junio por un total de 800 puntos básicos, de los cuales 500 puntos
entraron en julio. Se estima que esta medida restó $100.000 millones de la
liquidez de las entidades financieras, afectando especialmente a las tasas de
interés. La tasa call (bancos privados) promedió 46.4%, y la Badlar privada
34.5%", explica EconViews. Al respecto señala que en el mes vencían
$529.000 millones y se renovaron $393.000 millones, implicando una baja en el
stock de Lebac en $135.000 millones en el día de la licitación. Cabe recordar
que en el mes pasado el BCRA no intervino en el mercado de cambios con reservas
propias, aunque siguió licitando diariamente las divisas a cuenta del Tesoro
por un monto total de u$s2.100 millones de los u$s7.500 otorgados por el
préstamo del FMI, lo cual no tuvo un efecto monetario.
El balance de los primeros siete meses del año, muestra que la base se expandió
$65.696 millones. El principal factor contractivo fue la venta de divisas al
sector privado por $250.897 millones. Por otro lado el principal factor
expansivo fueron las Lebac por $302.062 millones. Por otro lado, las compras
netas de divisas al Tesoro aportaron una expansión de $56.851 millones seguida
por los Adelantos al Tesoro por $57.300 millones. A contramano, vía Pases y
Leliq hubo una contracción de $84.612 millones. Vía el concepto
"Resto" hubo una contracción de $29.603 millones y una expansión por
Intereses de $15.010 millones.

