LAS VENTAS AL EXTERIOR SON RÉCORD Y EL SUPERÁVIT ALCANZÓ LOS U$S 1.180 MILLONES El aumento en las exportaciones fue liderado por las manufacturas industriales. Las importaciones subieron 44%. Alerta por el freno de Brasil y baja del euro. La economía argentina registró en abril un superávit comercial de u$s 1.180 millones –el mayor en lo que va del año– producto del buen desempeño de las exportaciones que durante ese período crecieron 17% frente al mismo mes de 2004, pese a la caída en los precios internacionales, según los datos que ayer informó el Indec. Las ventas al exterior totalizaron u$s 3.559 millones en el cuarto mes de 2005 y alcanzaron un récord histórico tomando en cuenta la serie a valores corrientes (en dólares). En tanto, las importaciones también avanzaron en abril a un ritmo significativo: 44% alentadas por la recuperación del mercado interno.
El dato más destacado es que en los últimos meses el buen desempeño de las exportaciones argentinas se está dando por un incremento en las cantidades y no por mejores precios internacionales. De hecho, en abril las ventas al exterior aumentaron 21% en cantidades, mientras que los precios cayeron 3%, es decir que jugaron en contra. Además, las subas en las exportaciones en abril estuvieron lideradas por las manufacturas de origen industrial (MOI) –las de mayor valor agregado–, que treparon 27% apuntaladas por el buen ritmo de crecimiento que se verifica en otras economías latinoamericanas, como Brasil, México y Chile, que demandan automotores, autopartes, productos químicos y material eléctrico, entre otros.
"El repunte de las exportaciones industriales está impulsado básicamente por la recuperación en el nivel de actividad de las economías de la región. Pero es probable que este proceso encuentre un techo si las empresas medianas y pequeñas no comienzan a acceder a mayores vías de financiamiento. Porque hasta ahora las exportaciones están lideradas por las ventas de grandes empresas", explicó Dante Sica, ex secretario de Industria y actual director del Centro de Estudios Bonaerenses (CEB).
En el mismo sentido, Dardo Ferrer, economista de la Fundación Mercado, destacó que "hace un año atrás las exportaciones industriales no tenían tanto peso en el conjunto de las ventas argentinas. Ahora comienzan a tener mayor preponderancia y esto es porque son sectores que necesitan tiempo para madurar su estructura orientada al exterior y ganar mercados".
Lo cierto es que con los datos de abril el primer cuatrimestre del año cerró con un superávit en la balanza comercial de u$s 3.595 millones. La cifra es inferior a los u$s 4.100 millones de excedente que se alcanzaron el año pasado y en parte refleja la previsible recuperación de las importaciones de la mano del ascendente nivel de actividad interna.
Según las estimaciones del Banco Central este año el superávit comercial se ubicará en torno a los u$s 10.000 millones, frente a los u$s 12.105 millones que se lograron durante el año pasado.
En el primer cuatrimestre del año las MOI subieron 35% frente al mismo período de 2004, mientras que los productos primarios aumentaron 16% y el rubro combustible y energía lo hizo en 11%. En tanto, las manufacturas de origen agropecuario apenas escalaron 1%.
El Mercosur continuó siendo el principal destino de las exportaciones, con 20% del total de los productos comprados. Luego le siguieron la Unión Europea (18%), el NAFTA (15%), los países asiáticos (13%) y Chile (11%).
Precisamente por el peso que tiene el Mercosur, y en particular Brasil, es que la noticia de una desaceleración en el ritmo de crecimiento de la mayor economía de la región significa una luz de alerta para el sector argentino. Ayer se conoció que la economía brasileña creció 2,9% en el primer trimestre del año, la menor cifra desde mediados de 2003. De consolidarse esta tendencia, podría comenzar a impactar negativamente en las exportaciones.
Pero esta no será la única prueba que deberán sortear las exportaciones argentinas durante los próximos meses. El euro se depreció 4,6% durante el mes pasado frente al dólar, tendencia que se profundizó en los últimos días con la negativa de Francia a adoptar la Constitución Europea. La moneda común está cerca de su mínimo en 7 meses, lo cual también podría tener efectos nocivos sobre las ventas argentinas al Viejo Continente. |