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El Banco Central dispuso que la tasa de Leliq servirá como referencia de
política monetaria, en reemplezo del corredor de pases que se venía utilizando
El Banco Central definió esta
semana a la tasa de Letras de Liquidez
(Leliq) a siete días como la nueva referencia de política monetaria y la dejó
en el 40% anual, y advirtió sobre una aceleración inflacionaria en
junio.
De esta manera, deja atrás la
previa “tasa de referencia”, que era determinada por los préstamos
interbancarios a corto plazo (entre el BCRA y los bancos privados) en el
llamado “corredor de pases”.
En tanto, la tasa de Lebac
funcionó como referencia hasta principio de 2017.
El hecho es que las Lebac son
instrumentos de deuda en pesos de corto plazo (entre un mes y cinco meses), que
adquirieron gran volumen y que hoy el Gobierno busca disminuir.
"Las decisiones de la
autoridad monetaria se concentrarán en un
instrumento cuya influencia operativa será cada vez mayor en un contexto de
reducción gradual del stock de Lebac", argumentó el organismo en un
comunicado.
Una diferencia crucial entre
Leliq y Lebac -aparte del plazo- es que las primeras pueden ser compradas sólo
por bancos, mientras que las segundas están al alcance de cualquier invesor.
El BCRA subrayó que la decisión
de basa la tasa de referencia en las Leliq se dio en el marco del
"reordenamiento de los instrumentos de política monetaria".
Un nuevo comité
El BCRA también anunció que
"el Directorio del Banco Central creó el Comité de Política Monetaria
(COPOM) conformado por el presidente, el vicepresidente, un director designado
por el Directorio y el subgerente general de Investigaciones Económicas".
"Este Comité tendrá, a
partir de ahora, carácter resolutivo por votación de sus miembros", indicó
la autoridad monetaria.
Antes de comenzar a utilizar de
referencia la Leliq, lanzada a principio de año y que sólo puede ser operada
por los bancos, el Banco Central utilizaba el centro del corredor de pases a
siete días.
El organismo destacó que "mantendrá el sesgo contractivo de la política
monetaria hasta que la trayectoria de la inflación, así como la inflación
esperada, se alineen con la meta establecida para 2019".
En tanto, admitió que "la
inflación de junio se aceleró más de lo previsto, alcanzando un ritmo del 29,5%
interanual".
"El COPOM reconoce que, si
bien el escenario base de las proyecciones del BCRA indica que la inflación
núcleo de agosto, septiembre y octubre se ubicará por debajo de los registros
de julio, se requiere un período más prolongado de estabilidad financiera para
alejar los riesgos de un traspaso mayor al previsto del tipo de cambio a los
precios minoristas", analizó.
Además, se comprometió "a
seguir monitoreando el comportamiento de la inflación en los próximos meses,
decidido a introducir acciones correctivas, en caso de ser necesarias, para
lograr sus metas".
Anticipó que el próximo
comunicado de política monetaria se emitirá el 11 de septiembre.
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