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Por Francisco Jueguen - Es un cóctel explosivo a desactivar. El
arribo, el lunes, de la primera misión delFMI , con el que el Gobierno pactó un acuerdo de un
blindaje financiero de dólares por un mayor ajuste, sobre todo en el gasto de
capital; la devaluación, que cambió la ecuación tarifaria de los servicios
públicos, por lo que hoy requieren más subsidios (implícitamente podría
implicar un mayor recorte en otras áreas, por ejemplo, en la obra pública), y
una lectura de que el escándalo de los cuadernos de las coimas generará un
impacto en las principales empresas vinculadas con la infraestructura, comenzó
a generar ruido entre inversores.
Los bancos
son de los primeros asustados por el escenario de incertidumbre. Todos son
prestamistas de los constructores privados y dependen del flujo de dinero del
Estado que llega a las empresas de la construcción, algunas ahora bajo
sospecha.
Por eso, el
ministro de Transporte, Guillermo Dietrich , organizó una reunión con las
principales entidades financieras para esta mañana en el Palacio de Hacienda.
Allí estará también el secretario de Política Económica, Guido Sandleris, mano
derecha del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne . Además, participará del encuentro José
Luis Morea, secretario de Participación Público Privada (PPP).
"Hacemos
esta reunión para que no haya ningún error de información. Van seguir fluyendo
la obra pública, los anticipos, los comienzos de obras, todo, para que nada
impacte entre las empresas constructoras y los bancos", afirmó Dietrich
a LA NACION. "La idea de esta reunión es que los bancos locales, que
financian a las empresas constructoras, tengan de primera mano y con total
claridad la certeza de que el proceso continúa. Que vean cómo vienen los
procesos de pago, que se han acelerado mucho para bajar la deuda de las
empresas", dijo.
Claramente
hubo una lectura de que [la causa de los cuadernos de las coimas] puede tener
similitudes con lo que pasó en Brasil. Pero es lo opuesto a ese proceso
Guillermo
Dietrich, ministro de Transporte
"Ocurre
lo mismo con los PPP. Las empresas tienen un año para cerrar el financiamiento.
Hay que separar las personas físicas de las personas jurídicas (empresas). Aquí
hay cientos o miles de personas que no tienen que creer que ponemos en riesgo
su trabajo por lo que hayan hecho algunos empresarios, si la Justicia
efectivamente lo prueba", indicó el funcionario.
"Claramente,
hubo una lectura de que [la causa de los cuadernos de las coimas] puede tener
similitudes con lo que pasó en Brasil. Es lo opuesto a ese proceso. Acá hay un
nuevo gobierno que no tiene ninguna relación con los cuadernos. Las obras que se
licitaron se hacen con total transparencia", dijo.
"Una
cosa es que en la obra pública se puedan hacer los pagos y las
redeterminaciones, lo que va a depender de la Justicia, pero creo que no
necesariamente va a ser un problema", afirmaron en un ministerio encargado
de la obra pública. "Otra es que esto te afecte la economía por algún
lado. Probablemente sí, ya que todas estas empresas van a tener problemas para
emitir deuda cuando el mercado financiero se abra. Genera un nivel de
incertidumbre importante", concluyó un funcionario.
Pero el
optimismo oficial no es acompañado, por ahora, por el sector privado. Los
empresarios creen que las consecuencias de la investigación son complejas para
la obra pública. Así lo sugirió Miguel Acevedo, presidente de la Unión Industrial
Argentina, días atrás en Córdoba. El espejo más usado es Brasil. Siguiendo esa
imagen, creen que los funcionarios dejarán de firmar órdenes de pago y los
bancos frenarán el financiamiento. Todo esto -estiman- se da en una situación
complicada de la economía, momentos de escaso margen fiscal, aumentos de los
insumos y con problemas de pagos por las elevadas tasas de interés.
Sin ir más
lejos, el Indec confirmó que la construcción tuvo en junio su primera caída en
quince meses: -0,1%. El último documento del Instituto de Estadísticas y
Registro de la Industria de la Construcción (Ieric) señaló que al finalizar el
primer semestre del año, la Dirección Nacional de Vialidad había comprometido
partidas presupuestarias por $24.400 millones, pero había realizado pagos por
$11.900 millones, menos del 50%. La baja se nota en la venta de insumos: la
tasa de aumento de la comercialización de asfalto fue en junio de las más bajas
del año. La compra de cemento prolongó en junio la caída de mayo, pero sin el
efecto de las lluvias.
El del
Ieric no es el único dato que preocupa a los analistas, sobre todo de los
bancos. Por ejemplo, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) estimó
que los subsidios a la energía y al transporte crecieron un 290% y un 135%,
respectivamente, en julio. En medio del ajuste que el Gobierno debe hacer tras
el acuerdo stand-by firmado con el Fondo, algunos creen que
para no aumentar más las tarifas tras la devaluación se frenarán más obras.
Sobre todo, en momentos en que la recaudación tributaria parece haber comenzado
a sentir el freno en la economía por las altas tasas.
Algunos
creen que el ajuste de Dujovne es más ambicioso. "Un recorte de $300.000
millones en el gasto público implicaría lograr un déficit primario de 0,3% del
PBI en 2019", estimó ayer el Iaraf. En medio de la corrupción, la crisis y
el ajuste, a los constructores solo les queda la fe. "Dios proveerá",
rezaba un empresario ayer.
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